tam uvāca hṛṣīkeśaḥ
prahasann iva bhārata
senayor ubhayor madhye
viṣīdantam idaḿ vacaḥ
tam — a él; uvÄca — dijo; hṛṣīkeÅ›aḥ — el amo de los sentidos, Kṛṣṇa; prahasan — sonriendo; iva — asÃ; bhÄrata — ¡oh, Dhá¹›tarÄá¹£á¹ra, descendiente de Bharata!; senayoḥ — de los ejércitos; ubhayoḥ — de ambos bandos; madhye — entre; viṣīdantam — al que se lamentaba; idam — las siguientes; vacaḥ — palabras.
La conversación se estaba llevando a cabo entre dos amigos Ãntimos, es decir, el Hrsikesa y el Gudakesa. Como amigos, ambos se hallaban en el mismo nivel, pero, voluntariamente, uno de ellos se volvió alumno del otro. Krsna estaba sonriendo porque un amigo habÃa decidido volverse discÃpulo. Siendo el Señor de todos, Él siempre está en la posición superior como amo de todos, y, sin embargo, accede a ser amigo, hijo o amante de un devoto que quiere que Él haga uno de esos papeles. Pero, cuando se lo aceptó como maestro, de inmediato asumió el papel, y le habló al discÃpulo como maestro, es decir, con gravedad, tal como se requiere. Parece ser que la conversación entre el maestro y el discÃpulo se llevó a cabo públicamente, en presencia de ambos ejércitos, para que todos se beneficiaran. Asà que los diálogos del Bhagavad-gita no son para ninguna persona, sociedad o comunidad en particular, sino para todos, y tanto amigos como enemigos tienen el mismo derecho de oÃrlos.