idaḿ te nātapaskāya
nābhaktāya kadācana
na cāśuśrūṣave vācyaḿ
na ca māḿ yo 'bhyasūyati
idam — esto; te — por ti; na — nunca; atapaskÄya — a aquel que no es austero; na — nunca; abhaktÄya — a aquel que no es devoto; kadÄcana — en cualquier momento; na — nunca; ca — también; aÅ›uÅ›rūṣave — a aquel que no está dedicado al servicio devocional; vÄcyam — ser hablado; na — nunca; ca — también; mÄm — de MÃ; yaḥ — cualquiera que; abhyasÅ«yati — está envidioso.
A las personas que no se han sometido a las austeridades del proceso religioso, que nunca han tratado de realizar servicio devocional con conciencia de Krsna, que no han atendido a un devoto puro, y, especialmente, que piensan en Krsna sólo como una personalidad histórica o que están envidiosas de la grandeza de Krsna, no se les debe comunicar esta parte sumamente confidencial del conocimiento. Sin embargo, a veces se observa que incluso personas demonÃacas que están envidiosas de Krsna, que adoran a Krsna de otra manera, adoptan la profesión de explicar el Bhagavad-gita de un modo diferente, para hacer dinero, pero cualquiera que realmente desee entender a Krsna, debe evitar esa clase de comentarios que se le hacen al Bhagavad-gita. En realidad, el propósito del Bhagavad-gita no lo pueden entender aquellos que son sensuales. Incluso si alguien no es sensual sino que más bien está siguiendo estrictamente las disciplinas que se estipulan en las Escrituras védicas, si no es devoto, tampoco puede entender a Krsna. E incluso si uno se hace pasar por devoto de Krsna pero no está dedicado a actividades conscientes de Krsna, tampoco puede entender a Krsna. Hay muchas personas que envidian a Krsna porque Él ha explicado en el Bhagavad-gita que es el Supremo y que no hay nada por encima de Él ni igual a Él. Hay muchas personas que están envidiosas de Krsna. A ellas no se les debe hablar del Bhagavad-gita, ya que no lo pueden entender. No hay ninguna posibilidad de que las personas infieles entiendan el Bhagavad-gita y a Krsna. Si uno no entiende a Krsna en base a la autoridad de un devoto puro, no debe tratar de comentar el Bhagavad-gita.