sarva-dharmān parityajya
mām ekaḿ śaraṇaḿ vraja
ahaḿ tvāḿ sarva-pāpebhyo
mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ
sarva-dharmÄn — todas las variedades de religiones; parityajya — abandonando; mÄm — a MÃ; ekam — solamente; Å›araṇam — para la entrega; vraja — ve; aham — Yo; tvÄm — a ti; sarva — de todas; pÄpebhyaḥ — de reacciones pecaminosas; moká¹£ayiá¹£yÄmi — liberaré; mÄ â€” no; Å›ucaḥ — te preocupes.
El Señor ha descrito diversas clases de conocimientos y procesos de religión: el conocimiento acerca del Brahman Supremo, el conocimiento acerca de la Superalma, el conocimiento acerca de los diferentes tipos de órdenes y estados de vida social, el conocimiento acerca de la orden de vida de renuncia, el conocimiento acerca del desapego, el control de la mente y los sentidos, la meditación, etc. Él ha descrito de muchÃsimas maneras diferentes tipos de religiones. Ahora, al resumir el Bhagavad-gita, el Señor dice que Arjuna debe abandonar todos los procesos que se le han explicado; él simplemente debe entregarse a Krsna. Esa entrega lo salvará de toda clase de reacciones pecaminosas, pues el Señor en persona promete protegerlo.
En el CapÃtulo Siete se dijo que únicamente aquel que se ha liberado de todas las reacciones pecaminosas, puede emprender la adoración del Señor Krsna. Asà pues, quizás uno piense que a menos que esté libre de todas las reacciones pecaminosas, no puede emprender el proceso de entregarse. Para resolver esas dudas, aquà se dice que, incluso si no se está libre de todas las reacciones pecaminosas, por el simple proceso de entregarse a Sri Krsna uno se libera automáticamente. No es necesario hacer un gran esfuerzo para liberarse de las reacciones pecaminosas. Se debe aceptar a Krsna sin vacilación como el redentor supremo de todas las entidades vivientes. Uno se debe entregar a Él con fe y amor.
El proceso de entrega a Krsna se describe en el Hari-bhakti-vilasa (11.676):
anukulyasya saá¹…kalpah pratikulyasya varjanam
raksisyatiti visvaso goptrtve varanam tatha
atma-niksepa-karpanye sad-vidha saranagatih
De acuerdo con el proceso devocional, uno sólo debe aceptar aquellos principios religiosos que en definitiva lo conduzcan al servicio devocional del Señor. Puede que uno desempeñe los deberes de una determinada ocupación según su posición en el orden social, pero si mediante la ejecución de su deber uno no llega al plano de conciencia de Krsna, todas sus actividades son inútiles. Todo lo que no lleve a la etapa perfecta de conciencia de Krsna, se debe evitar. Uno debe confiar en que, en todas las circunstancias, Krsna lo protegerá de todas las dificultades. No es necesario pensar en cómo se deben mantener juntos el cuerpo y el alma. Krsna se ocupará de eso. Uno siempre debe pensar que está desamparado, y que Krsna es el único fundamento para su progreso en la vida. En cuanto uno se dedica con interés al servicio devocional del Señor en pleno estado de conciencia de Krsna, de inmediato se libera de toda la contaminación de la naturaleza material. Existen diferentes procesos religiosos y procesos purificatorios por medio del cultivo de conocimiento, la meditación del sistema del yoga mÃstico, etc., pero aquel que se entrega a Krsna no tiene que ejecutar todos esos métodos. Esa simple entrega a Krsna le evitará una innecesaria pérdida de tiempo. De ese modo, uno puede progresar por completo instantáneamente, y liberarse de todas las reacciones pecaminosas.
Se debe estar atraÃdo al hermoso aspecto de Krsna. Su nombre es Krsna, porque Él es supremamente atractivo. Aquel que se ve atraÃdo por el hermoso, todopoderoso y omnipotente aspecto de Krsna, es afortunado. Hay diferentes clases de trascendentalistas —algunos de ellos están apegados al aspecto del Brahman impersonal, otros están atraÃdos al aspecto de la Superalma, etc.—, pero aquel que está atraÃdo al aspecto personal de la Suprema Personalidad de Dios, y, por encima de todo, aquel que está atraÃdo a la Suprema Personalidad de Dios en la forma del propio Krsna, es el trascendentalista más perfecto de todos. En otras palabras, el servicio devocional que se le presta a Krsna con plena conciencia, es la parte más confidencial del conocimiento, y ésa es la esencia de todo el Bhagavad-gita. A los karma-yogis, filósofos empÃricos, mÃsticos y devotos se los llama a todos trascendentalistas, pero aquel que es un devoto puro es el mejor de todos. Las palabras especÃficas que se emplean aquÃ, ma sucah, “no temas, no vaciles, no te preocupesâ€, son muy significativas. Puede que a uno le intrigue el saber cómo se pueden abandonar todas las clases de formas religiosas y simplemente entregarse a Krsna, pero semejante preocupación es inútil.