īśvaraḥ sarva-bhūtānāḿ
hṛd-deśe 'rjuna tiṣṭhati
bhrāmayan sarva-bhūtāni
yantrārūḍhāni māyayā
īśvaraḥ — el Señor Supremo; sarva-bhÅ«tÄnÄm — de todas las entidades vivientes; há¹›t-deÅ›e — en el recinto del corazón; arjuna — ¡oh, Arjuna!; tiá¹£á¹hati — reside; bhrÄmayan — haciendo viajar; sarva-bhÅ«tÄni — todas las entidades vivientes; yantra — en una máquina; ÄrÅ«á¸hÄni — estando ubicadas; mÄyayÄ â€” bajo el hechizo de la energÃa material.
Arjuna no era el conocedor supremo, y su decisión de pelear o de no pelear estaba confinada a su limitado discernimiento. El Señor Krsna instruyó que el individuo no lo es todo. La Suprema Personalidad de Dios, es decir, Él mismo, Krsna, en forma de la Superalma localizada, se encuentra en el corazón dirigiendo al ser viviente. Después de cambiar de cuerpo, la entidad viviente olvida sus acciones pasadas, pero la Superalma, en su carácter de conocedor del pasado, presente y futuro, permanece como testigo de todas sus actividades. En consecuencia, todas las actividades de las entidades vivientes las dirige esa Superalma. La entidad viviente obtiene lo que merece y es llevada por el cuerpo material, el cual es creado en el seno de la energÃa material bajo la dirección de la Superalma. En cuanto la entidad viviente es colocada en un determinado tipo de cuerpo, tiene que trabajar bajo el hechizo de esa situación corporal. Una persona que está sentada en un automóvil que se desplaza a alta velocidad, va más rápido que otra que está sentada en un auto más lento, si bien las entidades vivientes, los conductores, puede que sean iguales. Asà mismo, por orden del Alma Suprema, la naturaleza material elabora un determinado tipo de cuerpo para un determinado tipo de entidad viviente, de modo que ésta pueda actuar según sus deseos pasados. La entidad viviente no es independiente. Uno no debe creerse independiente de la Suprema Personalidad de Dios. El individuo siempre está bajo el control del Señor. Por consiguiente, uno tiene el deber de entregarse, y eso es lo que se estipula en el verso siguiente.