śreyān sva-dharmo viguṇaḥ
para-dharmāt sv-anuṣṭhitāt
svabhāva-niyataḿ karma
kurvan nāpnoti kilbiṣam
Å›reyÄn — mejor; sva-dharmaḥ — la ocupación de uno; viguṇaḥ — ejecutada imperfectamente; para-dharmÄt — que la ocupación de otro; su-anuá¹£á¹hitÄt — ejecutada perfectamente; svabhÄva-niyatam — prescrito conforme a la naturaleza de uno; karma — trabajo; kurvan — ejecutando; na — nunca; Äpnoti — obtiene; kilbiá¹£am — reacciones pecaminosas.
En el Bhagavad-gita se prescribe la ocupación obligatoria de uno. Como ya se discutió en versos anteriores, los deberes de un brahmana, ksatriya, vaisya y sudra se prescriben según las modalidades de la naturaleza que influyen en cada cual. Uno no debe imitar el deber de otro. El hombre que por naturaleza se siente atraÃdo al tipo de trabajo que hacen los sudras, no debe pretender artificialmente ser un brahmana, aunque haya nacido en una familia brahmana. Asà pues, uno debe trabajar de un modo acorde con su propia naturaleza; ningún trabajo es abominable si se ejecuta en el servicio del Señor Supremo. La ocupación obligatoria de un brahmana sin duda que está en el plano de la modalidad de la bondad, pero si una persona no está por naturaleza en el plano de la modalidad de la bondad, no debe imitar la ocupación obligatoria de un brahmana. En el caso de un ksatriya, o administrador, hay muchÃsimas cosas abominables; un ksatriya tiene que ser violento para matar a sus enemigos, y a veces tiene que decir mentiras por cuestiones de diplomacia. Esa clase de violencia y duplicidad acompañan a los asuntos polÃticos, pero no se espera que un ksatriya abandone su ocupación obligatoria y trate de ejecutar los deberes de un brahmana.
Uno debe actuar para satisfacer al Señor Supremo. Por ejemplo, Arjuna era un ksatriya. Sin embargo, no se decidÃa a pelear contra el otro bando. Pero si esa clase de contienda se hace por Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, no hay que temer ser degradado. También en el ámbito de los negocios, a veces un comerciante tiene que decir muchas mentiras para obtener alguna ganancia. Si no lo hace, no habrá ninguna ganancia. En ocasiones, un comerciante dice: “¡Oh, mi querido cliente!, con usted no obtengo ninguna gananciaâ€. Pero uno debe saber que sin ganancia, el comerciante no podrÃa existir. Por lo tanto, si un comerciante dice que no está obteniendo ganancia, ello se debe tomar como una mentira menor. Pero el comerciante no debe pensar que como está dedicado a una ocupación en la que es obligatorio decir mentiras, debe entonces abandonar su profesión y seguir la profesión de brahmana. Eso no se recomienda. No importa que uno sea un ksatriya, un vaisya o un sudra, si con su trabajo sirve a la Suprema Personalidad de Dios. Hasta los brahmanas, que realizan diferentes tipos de sacrificios, a veces tienen que
matar animales, debido a que en algunas ocasiones en esas ceremonias se sacrifican animales. De igual modo, si un ksatriya que está dedicado a su propia ocupación mata a un enemigo, no incurre en ningún pecado. En el Tercer CapÃtulo, estas cosas se han explicado clara y detalladamente; cada hombre debe trabajar para Yajña, o para Visnu, la Suprema Personalidad de Dios. Cualquier cosa que se haga para la complacencia personal de los sentidos, es una causa de cautiverio. Se concluye, pues, que todo el mundo debe ocuparse según la modalidad especÃfica de la naturaleza que ha adquirido, y decidir trabajar únicamente para servir a la suprema causa del Señor Supremo.