adhiṣṭhānaḿ tathā kartā
karaṇaḿ ca pṛthag-vidham
vividhāś ca pṛthak ceṣṭā
daivaḿ caivātra pañcamam
adhiá¹£á¹hÄnam — el lugar; tathÄ â€” también; kartÄ â€” el trabajador; karaṇam — instrumentos; ca — y; pá¹›thak-vidham — de diferentes clases; vividhÄḥ — diversas; ca — y; pá¹›thak — separados; ceá¹£á¹Äḥ — los esfuerzos; daivam — el Supremo; ca — también; eva — ciertamente; atra — aquÃ; pañcamam — el quinto.
La palabra adhisthanam se refiere al cuerpo. El alma que está dentro del cuerpo actúa para producir los resultados de la actividad, y, en consecuencia, se la conoce como karta, “la hacedoraâ€. Que el alma es la conocedora y la hacedora es algo que se declara en el sruti. Esa hi drasta srasta (Prasna Up. 4.9). Eso también se confirma en el Vedanta-sutra con los versos jño ’ta eva (2.3.18) y karta sastrarthavattvat (2.3.33). Los sentidos son los instrumentos de la acción, y por medio de ellos el alma actúa de diversas maneras. Para todas y cada una de las acciones hay un esfuerzo diferente. Pero todas las actividades de uno
dependen de la voluntad de la Superalma, quien se encuentra en el corazón como un amigo. El Señor Supremo es la supercausa. Ante estas circunstancias, aquel que actúa en el plano de conciencia de Krsna bajo la dirección de la Superalma que está situada en el corazón, naturalmente no está atado por ninguna actividad. Aquellos que están por completo en el plano de conciencia de Krsna, no son en definitiva responsables de sus acciones. Todo depende de la voluntad suprema, la Superalma, la Suprema Personalidad de Dios.