kṣetra-kṣetrajñayor evam
antaraḿ jñāna-cakṣuṣā
bhūta-prakṛti-mokṣaḿ ca
ye vidur yānti te param
ká¹£etra — del cuerpo; ká¹£etra-jñayoḥ — del propietario del cuerpo; evam — asà pues; antaram — la diferencia; jñÄna-caká¹£uá¹£Ä â€” mediante la visión del conocimiento; bhÅ«ta — de la entidad viviente; praká¹›ti — de la naturaleza material; moká¹£am — la liberación; ca — también; ye — aquellos que; viduḥ — conocen; yÄnti — se dirigen; te — ellos; param — al Supremo.
La esencia de este Decimotercer CapÃtulo es que uno debe saber cuál es la diferencia que hay entre el cuerpo, el propietario del cuerpo y la Superalma. Uno debe reconocer el proceso de la liberación, tal como se describe en los versos que van del ocho al doce. Entonces podrá uno seguir hacia el destino supremo.
Una persona fiel debe primero tener alguna buena compañÃa para oÃr hablar de Dios, y de ese modo irse iluminando gradualmente. Si uno acepta a un maestro espiritual, puede aprender a distinguir entre la materia y el espÃritu, y eso se vuelve el punto de apoyo para una mayor comprensión espiritual. El maestro espiritual, por medio de diversas instrucciones, les enseña a sus discÃpulos a liberarse del concepto material de la vida. Por ejemplo, en el Bhagavad-gita observamos que Krsna está instruyendo a Arjuna para liberarlo de consideraciones materialistas.
Uno puede entender que este cuerpo es materia; se lo puede analizar con sus veinticuatro elementos. El cuerpo es la manifestación fÃsica. La mente y los efectos psicológicos son la manifestación sutil. Y las señales de vida son el producto de la interacción de esos aspectos. Pero por encima de eso existe el alma, y también existe la Superalma. El alma y la Superalma son dos. Este mundo material funciona en virtud de la unión del alma y los veinticuatro elementos materiales. Aquel que puede ver que toda esta manifestación material está constituida por esa combinación del alma y los elementos materiales, y que también puede ver la situación del Alma Suprema, se vuelve merecedor de ser trasladado al mundo espiritual. Estas cosas son para que se las contemple y entienda, y uno debe llegar a tener una comprensión cabal de este capÃtulo con la ayuda del maestro espiritual.
Asà terminan los significados de Bhaktivedanta del Decimotercer CapÃtulo del Srimad Bhagavad-gita, en relación con “La naturaleza, el disfrutador y la concienciaâ€.