yathā prakāśayaty ekaḥ
kṛtsnaḿ lokam imaḿ raviḥ
kṣetraḿ kṣetrī tathā kṛtsnaḿ
prakāśayati bhārata
yathÄ â€” como; prakÄÅ›ayati — ilumina; ekaḥ — uno; ká¹›tsnam — el todo; lokam — universo; iman — este; raviḥ — el Sol; ká¹£etram — este cuerpo; ká¹£etrÄ« — el alma; tathÄ â€” análogamente; ká¹›tsnam — todo; prakÄÅ›ayati — ilumina; bhÄrata — ¡oh, hijo de Bharata!.
Existen varias teorÃas en relación con la conciencia. Aquà en el Bhagavad-gita se da el ejemplo del Sol y la luz del Sol. Asà como el Sol está situado en un solo lugar pero ilumina todo el universo, asà mismo una pequeña partÃcula de alma espiritual, aunque está situada en el corazón de este cuerpo, ilumina todo el cuerpo mediante la conciencia. De modo que, la conciencia es la prueba de la presencia del alma, tal como los rayos solares o la luz son la prueba de la presencia del Sol. Cuando el alma está presente en el cuerpo, hay conciencia por todo el cuerpo, y en cuanto el alma se ha ido del cuerpo, deja de haber conciencia. Cualquier hombre inteligente puede entender esto con facilidad. Por lo tanto, la conciencia no es un producto de las combinaciones de la materia. La conciencia es el signo caracterÃstico de la entidad viviente. Y aunque la conciencia de la entidad viviente es cualitativamente igual que la conciencia suprema, no es suprema, porque la conciencia de un determinado cuerpo no comparte la de otro. Pero la Superalma, que está situada en todos los cuerpos como amiga del alma individual, está consciente de todos los cuerpos. Ésa es la diferencia que hay entre la conciencia suprema y la conciencia individual.