yāvat sañjāyate kiñcit
sattvaḿ sthāvara-jańgamam
kṣetra-kṣetrajña-saḿyogāt
tad viddhi bharatarṣabha
yÄvat — todo lo que; sañjÄyate — llega a existir; kiñcit — cualquier cosa; sattvam — existencia; sthÄvara — inmóvil; jaá¹…gamam — móvil; ká¹£etra — del cuerpo; ká¹£etra-jña — y el conocedor del cuerpo; saá¹yogÄt — por la unión de; tat viddhi — debes saber; bharata-ṛṣabha — ¡oh, tú, el principal de los BhÄratas!.
Tanto la naturaleza material como la entidad viviente, que existÃan antes de la creación del cosmos, se explican en este verso. Todo lo creado no es más que una combinación de la entidad viviente y la naturaleza material. Hay muchas manifestaciones que no se mueven, tales como los árboles, las montañas y las colinas, y hay muchas existencias que se mueven, y todas ellas no son más que combinaciones de la naturaleza material y la naturaleza superior, la entidad viviente. Sin el toque de la naturaleza superior —la entidad viviente—, nada puede crecer. La relación que hay entre la naturaleza material y la naturaleza espiritual existe eternamente, y esa combinación la efectúa el Señor Supremo; de manera que, Él es el controlador tanto de la naturaleza superior como de la inferior. La naturaleza material es creada por Él, y la naturaleza superior es puesta en el seno de esa naturaleza material, y de ese modo ocurren todas esas actividades y manifestaciones.