anye tv evam ajānantaḥ
śrutvānyebhya upāsate
te 'pi cātitaranty eva
mṛtyuḿ śruti-parāyaṇāḥ
anye — otros; tu — pero; evam — este; ajÄnantaḥ — sin conocimiento espiritual; Å›rutvÄ â€” por oÃr; anyebhyaḥ — a otros; upÄsate — comienzan a adorar; te — ellos; api — también; ca — y; atitaranti — trascienden; eva — ciertamente; má¹›tyum — el sendero de la muerte; Å›ruti-parÄyaṇÄḥ — inclinado al proceso de oÃr.
Este verso es en especial aplicable a la sociedad moderna, porque en la sociedad moderna prácticamente no hay ninguna educación acerca de asuntos espirituales. Puede que algunas personas parezcan ser ateas, agnósticas o filosóficas, pero en realidad no hay ningún conocimiento de filosofÃa. En cuanto al hombre común, si es una buena alma, hay entonces la posibilidad de que avance por oÃr. Ese proceso de oÃr es muy importante. El Señor Caitanya, quien predicó en el mundo moderno acerca del cultivo de conciencia de Krsna, hizo mucho énfasis en el proceso de oÃr, porque si el hombre común tan sólo oye a las fuentes autoritativas, puede progresar, especialmente, según el Señor Caitanya, si oye la vibración trascendental Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Se dice, por lo tanto, que todos los hombres deberÃan beneficiarse de oÃr a almas iluminadas, y gradualmente llegar a ser capaces de entenderlo todo. Si es asÃ, la adoración del Señor Supremo se llevará a efecto sin lugar a dudas. El Señor Caitanya ha dicho que en esta era nadie necesita cambiar su posición, pero uno debe abandonar el esfuerzo por entender la Verdad Absoluta mediante el razonamiento especulativo. Uno debe aprender a volverse el sirviente de aquellos que tienen conocimiento acerca del Señor Supremo. Si uno es lo suficientemente afortunado como para refugiarse en un devoto puro, oÃrlo hablar de la autorrealización y seguir sus pasos, poco a poco se irá elevando a la posición de devoto puro. En este verso, en particular, se recomienda mucho el proceso de oÃr, y eso es muy apropiado. Aunque a menudo el hombre común no es tan capaz como los llamados filósofos, el oÃr fielmente a una persona autoritativa lo ayudará a uno a trascender esta existencia material e ir de vuelta a Dios, de vuelta al hogar.