sañjaya uvāca
evam uktvā tato rājan
mahā-yogeśvaro hariḥ
darśayām āsa pārthāya
paramaḿ rūpam aiśvaram
aneka — diversas; vaktra — bocas; nayanam — ojos; aneka — diversos; adbhuta — maravillosas; darśanam — visiones; aneka — muchos; divya — divinos; ābharaṇam — ornamentos; divya — divinas; aneka — diversas; udyata — en alto; āyudham — armas; divya — divinas; mālya — guirnaldas; ambara — atuendos; dharam — llevando; divya — divina; gandha — fragancias; anulepanam — untada de; sarva — todo; āścarya-mayam — maravilloso; devam — resplandeciente; anantam — ilimitado; viśvataḥ-mukham — omnipresente.
En estos dos versos, el reiterado uso de la palabra “muchos” indica que el número de manos, bocas, piernas y demás manifestaciones que Arjuna estaba viendo, no tenía límite. Esas manifestaciones estaban distribuidas por todo el universo, pero, por la gracia del Señor, Arjuna pudo verlas mientras se hallaba en un solo lugar. Eso se debía a la inconcebible potencia de Krsna.