pāpam evāśrayed asmān
hatvaitān ātatāyinaḥ
tasmān nārhā vayaḿ hantuḿ
dhārtarāṣṭrān sa-bāndhavān
sva-janaḿ hi kathaḿ hatvā
sukhinaḥ syāma mādhava
pÄpam — vicios; eva — indudablemente; Äsrayet — recaerá sobre; asmÄn — nosotros; hatvÄ â€” por matar; etÄn — todos estos; ÄtatÄyinaḥ — agresores; tasmÄt — por lo tanto; na — nunca; arhÄḥ — merecedor; vayam — nosotros; hantum — matar; dhÄrtarÄá¹£á¹rÄn — los hijos de Dhá¹›tarÄá¹£á¹ra; sa-bÄndhavÄn — junto con los amigos; sva-janam — parientes; hi — ciertamente; katham — cómo; hatvÄ â€” por matar; sukhinaḥ — feliz; syÄma — nos volverÃamos; mÄdhava — ¡oh, Kṛṣṇa, esposo de la diosa de la fortuna!.
De acuerdo con los mandatos védicos, hay seis clases de agresores: (1) el que administra veneno, (2) el que le prende fuego a la casa de otro, (3) el que ataca con armas mortales, (4) el que roba las riquezas, (5) el que ocupa la tierra de otro, y (6) el que rapta a la esposa de otro. A esa clase de agresores se les debe matar de inmediato, y no se incurre en ningún pecado al hacerlo. Matar a esos agresores es lo propio en el caso de cualquier hombre ordinario, pero Arjuna no era una persona común y corriente. Él era santo por naturaleza, y, en consecuencia, querÃa tratar con ellos de una manera santa. Esta clase de santidad, sin embargo, no es para un ksatriya. Aunque un hombre responsable de la administración de un Estado tiene la obligación de ser santo, no debe ser cobarde. Por ejemplo, el Señor Rama era tan santo, que incluso hoy en dÃa la gente está ansiosa de vivir en el reino del Señor Rama (Rama-rajya); pero el Señor Rama nunca dio muestras de cobardÃa. Ravana se convirtió en agresor del Señor Rama al raptarle a Éste Su esposa, Sita, pero el Señor Rama le dio a Ravana suficientes lecciones, sin paralelo en la historia del mundo. En el caso de Arjuna, no obstante, uno debe tener en cuenta el tipo especial de agresores con los que se enfrentaba, es decir, su propio abuelo, su propio maestro, amigos, hijos, nietos, etc. Debido a ello, Arjuna creyó que no debÃa dar los rigurosos pasos que se requieren en contra de agresores corrientes. Además, a las personas santas se les aconseja perdonar. Estos mandamientos para personas santas son más importantes que cualquier emergencia polÃtica. Arjuna consideró que en vez de matar a sus propios parientes por razones polÃticas, era mejor perdonarlos en base a lo que dictaba la religión y el comportamiento santo. Por consiguiente, él no consideraba que semejante matanza serÃa provechosa, simplemente en aras de la felicidad fÃsica y temporal. Al fin y al cabo, los reinos y los placeres que de ellos se derivan no son permanentes, asà que, ¿por qué habrÃa él de arriesgar su vida y la salvación eterna, al matar a sus propios parientes? Que Arjuna se dirigiera a Krsna llamándolo “Madhavaâ€, o “el esposo de la diosa de la fortunaâ€, es también significativo en relación con esto. Él querÃa señalarle a Krsna que, como Él era el esposo de la diosa de la fortuna, no debÃa inducirlo a hacer algo que en fin de cuentas serÃa causa de infortunio. Sin embargo, Krsna jamás le trae mala suerte a nadie, y mucho menos a Sus devotos.