yady apy ete na paśyanti
lobhopahata-cetasaḥ
kula-kṣaya-kṛtaḿ doṣaḿ
mitra-drohe ca pātakam
kathaḿ na jñeyam asmābhiḥ
pāpād asmān nivartitum
kula-kṣaya-kṛtaḿ doṣaḿ
prapaśyadbhir janārdana
yadi — si; api — incluso; ete — ellos; na — no; paÅ›yanti — ven; lobha — por la codicia; upahata — dominados; cetasaḥ — sus corazones; kula-ká¹£aya — en matar a la familia; ká¹›tam — hecho; doá¹£am — falta; mitra-drohe — en reñir con amigos; ca — también; pÄtakam — reacciones pecaminosas; katham — por qué; na — no deberÃa; jñeyam — ser conocido; asmÄbhiḥ — por nosotros; pÄpÄt — de pecados; asmÄt — estos; nivartitum — cesar; kula-ká¹£aya — en la destrucción de una dinastÃa; ká¹›tam — hecho; doá¹£am — crimen; prapaÅ›yadbhiḥ — por aquellos que pueden ver; janÄrdana — ¡oh, Kṛṣṇa!.
Un ksatriya no puede rechazar una batalla o una apuesta cuando lo desafÃa algún rival. Ante una obligación tal, Arjuna no podÃa negarse a pelear, porque el bando de Duryodhana lo habÃa retado. A este respecto, Arjuna consideró que el bando contrario quizás no veÃa los efectos que podÃa causar semejante desafÃo. Arjuna, no obstante, podÃa prever las malas consecuencias, y no podÃa aceptar el reto. La obligación es de hecho ineludible cuando el efecto es bueno, pero cuando no lo es, no se puede obligar a nadie. Después de considerar todos estos pros y contras, Arjuna decidió no pelear.