kiḿ no rājyena govinda
kiḿ bhogair jīvitena vā
yeṣām arthe kāńkṣitaḿ no
rājyaḿ bhogāḥ sukhāni ca
ta ime 'vasthitā yuddhe
prāṇāḿs tyaktvā dhanāni ca
ācāryāḥ pitaraḥ putrās
tathaiva ca pitāmahāḥ
mātulāḥ śvaśurāḥ pautrāḥ
śyālāḥ sambandhinas tathā
etān na hantum icchāmi
ghnato 'pi madhusūdana
api trailokya-rājyasya
hetoḥ kiḿ nu mahī-kṛte
nihatya dhārtarāṣṭrān naḥ
kā prītiḥ syāj janārdana
kim — de qué sirve; naḥ — a nosotros; rājyena — es el reino; govinda — ¡oh, Kṛṣṇa!; kim — qué; bhogaiḥ — disfrute; jīvitena — viviendo; vā — ya sea; yeṣām — de quién; arthe — por el bien de; kāṅkṣītam — es deseado; naḥ — por nosotros; rājyam — reino; bhogāḥ — disfrute material; sukhāni — toda clase de felicidad; ca — también; te — todos ellos; ime — estos; avasthitāḥ — situados; yuddhe — en este campo de batalla; prāṇān — vidas; tyaktvā — abandonando; dhanāni — riquezas; ca — también; ācāryāḥ — maestros; pitaraḥ — padres; putrāḥ — hijos; tathā — así como también; eva — ciertamente; ca — también; pitāmahāḥ — abuelos; mātulāḥ — tíos maternos; śvaśurāḥ — suegros; pautrāḥ — nietos; śyālāḥ — cuñados; sambandhinaḥ — parientes; tatha — así como también; etan — todos éstos; na — nunca; hantum — matar; icchāmi — deseo; ghnataḥ — siendo matado; api — incluso; madhu-sūdhana — ¡oh, destructor del demonio Madhu (Kṛṣṇa)!; api — incluso; trai-lokya — de los tres mundos; rājyasya — para el reino; hetoḥ — a cambio; kim nu — ni qué hablar; mahī-kṛte — para ganar la Tierra; nihatya — matando; dhārtarāṣṭrān — los hijos de Dhṛtarāṣṭra; naḥ — nuestro; kā — qué; prītiḥ — placer; syāt — habrá; janārdana — ¡oh, sustentador de todas las entidades vivientes!.
Arjuna se ha dirigido al Señor Krsna por el nombre de Govinda, porque Krsna es el objeto de toda clase de placeres para las vacas y los sentidos. Con el uso de esta significativa palabra, Arjuna señala que Krsna debe darse cuenta de lo que a Arjuna le satisfaría los sentidos. Pero Govinda no tiene la función de satisfacernos los sentidos. Sin embargo, si nosotros tratamos de satisfacer los sentidos de Govinda, entonces los nuestros quedarán satisfechos automáticamente. En el ámbito material, todo el mundo quiere satisfacer sus sentidos y quiere que Dios sea el abastecedor de esa satisfacción. El Señor satisfará los sentidos de las entidades vivientes en tanto y en cuanto éstas lo merezcan, pero no en la medida en que ellas lo anhelen. Mas, cuando uno toma el camino opuesto, es decir, cuando uno trata de satisfacer los sentidos de Govinda sin desear satisfacer los suyos propios, entonces, por la gracia de Govinda, todos los deseos de la entidad viviente quedan satisfechos. El profundo afecto que Arjuna siente por los miembros de la comunidad y por los familiares, se exhibe aquí en parte a causa de su natural compasión por ellos. En consecuencia, él no está dispuesto a pelear. Todo el mundo quiere mostrarles su opulencia a amigos y familiares, pero Arjuna teme que todos sus familiares y amigos mueran en el campo de batalla, y él no pueda compartir su opulencia después del triunfo. Éste es un juicio típico de la vida material. La vida trascendental, sin embargo, es diferente. Como el devoto quiere satisfacer los deseos del Señor, él puede, con el favor del Señor, aceptar toda clase de opulencias para servir al Señor, y si el Señor no lo desea, él no acepta ni un centavo. Arjuna no quería matar a sus parientes, y si había alguna necesidad de que se les matara, quería que Krsna los matara personalmente. A estas alturas, él no sabía que Krsna ya los había matado antes de ellos ir al campo de batalla, y de que él [Arjuna] sólo había de convertirse en instrumento de Krsna. Este hecho se revela en los siguientes capítulos. Arjuna, siendo un devoto natural del Señor, no quería vengarse de sus herejes primos y hermanos, pero era el plan del Señor que se los matara. El devoto del Señor no se venga del malhechor, pero el Señor no tolera ninguna fechoría que los herejes le hagan al devoto. El Señor puede excusar a una persona que le haya faltado a Él, pero no excusa a nadie que les haya hecho daño a Sus devotos. Por consiguiente, el Señor estaba decidido a matar a los herejes, pese a que Arjuna quería perdonarlos.