aḿśumān uvāca
na paśyati tvāḿ param ātmano 'jano
na budhyate 'dyāpi samādhi-yuktibhiḥ
kuto 'pare tasya manaḥ-śarīra-dhī-
visarga-sṛṣṭā vayam aprakāśāḥ
aṁśumān uvāca — Aṁśumān dijo; na — no; paśyati — podemos ver; tvām — a Tu Señoría; param — trascendental; ātmanaḥ — de nosotros, los seres vivos; ajanaḥ — el Señor Brahmā; na — no; budhyate — puede entender; adya api — incluso hoy; samādhi — por medio de la meditación; yuktibhiḥ — o por medio de la especulación mental; kutaḥ — cómo; apare — otros; tasya — su; manaḥ-śarīra-dhī — que identifican el ser con el cuerpo o la mente; visarga-sṛṣṭāḥ — seres creados dentro del mundo material; vayam — nosotros; aprakāśāḥ — sin conocimiento trascendental.
«¡Oh, vástago de Bharata!, ¡oh, conquistador del enemigo!, todas las entidades vivientes nacen bajo la influencia de la ilusión, confundidas por las dualidades que surgen del deseo y la aversión» (Bg. 7.27). Todos los seres vivos del mundo material se hallan bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material. Incluso el Señor Brahma se halla bajo la influencia de la modalidad de la bondad. Los semidioses, por su parte, suelen estar bajo la influencia de la modalidad de la pasión, y las entidades vivientes inferiores a los semidioses, como los seres humanos y los animales, se hallan, o bien bajo la influencia de la modalidad de la ignorancia, o bien bajo una mezcla de bondad, pasión e ignorancia. Amsuman, por lo tanto, quería explicar que sus tíos, que habían sido reducidos a cenizas, se hallaban bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material, y que, por esa razón, no habían podido entender al Señor Kapiladeva. Amsuman oró: «Puesto que ni siquiera el Señor Brahma puede llegar a Ti con su inteligencia, ni directa ni indirectamente, nosotros no podremos entenderte a menos que Tu Señoría nos ilumine».
athapi te deva padambuja-dvaya-
prasada-lesanugrhita eva hi
janati tattvam bhagavan-mahimno
na canya eko 'pi ciram vicinvan
«Mi Señor, aquel que es favorecido por un ligero vestigio de la misericordia de Tus pies de loto, puede entender la grandeza de Tu personalidad. Pero aquellos que especulan para comprender a la Suprema Personalidad de Dios no pueden conocerte, aunque continúen estudiando los Vedas durante muchos años» (Bhag. 10.14.29). Al Señor, la Suprema Personalidad de Dios, sólo Le pueden entender quien goza de Su favor; los demás no pueden entenderle.