ārirādhayiṣuḥ kṛṣṇaḿ
mahiṣyā tulya-śīlayā
yuktaḥ sāḿvatsaraḿ vīro
dadhāra dvādaśī-vratam
ārirādhayiṣuḥ — aspirando a adorar; kṛṣṇam — al Señor Supremo, Kṛṣṇa; mahiṣyā — con su reina; tulya-śīlayā — que era tan cualificada como Mahārāja Ambarīṣa; yuktaḥ — juntos; sāṁvatsaram — durante un año; vīraḥ — el rey; dadhāra — aceptó; dvādaśī-vratam — el voto de observar ekādaśī y dvādaśī.
Observar ekadasi-vrata y dvadasi-vrata significa complacer a la Suprema Personalidad de Dios. Quienes deseen avanzar en el cultivo de conciencia de Krsna deben observar regularmente el ekadasi-vrata. La reina de Maharaja Ambarisa era tan cualificada como él. Por esa razón, Maharaja Ambarisa podía ocupar su vida en asuntos domésticos. En relación con esto, es muy significativa la palabra tulya-silaya. Si la esposa no es tan cualificada como su marido, es muy difícil que la vida doméstica pueda sostenerse. A la persona en esa situación, Canakya Pandita le aconseja que abandone la vida familiar y entre en la vida de vanaprastha o de sannyasi:
mata yasya grhe nasti
bharya capriya-vadini
aranyam tena gantavyam
yatharanyam tatha grham
Una persona que no vive con su madre, y cuya esposa no congenia con él, debe irse inmediatamente al bosque. Puesto que el único objetivo de la vida humana es el avance espiritual, la esposa debe ayudar en ese esfuerzo. De lo contrario, no hay necesidad de continuar en la vida de casado.