amoghaḿ deva-sandarśam
ādadhe tvayi cātmajam
yonir yathā na duṣyeta
kartāhaḿ te sumadhyame
amogham — infalible; deva-sandarśam — el encuentro con los semidioses; ādadhe — yo daré (mi semen); tvayi — a ti; ca — también; ātmajam — un hijo; yoniḥ — la fuente de nacimiento; yathā — como; na — no; duṣyeta — se contamine; kartā — dispondré; aham — yo; te — a ti; sumadhyame — ¡oh, hermosa muchacha!.
En la civilización védica, si una joven trae al mundo un hijo antes de casarse, ya nadie se casará con ella. Por esa razón, aunque el dios del Sol, que había aparecido ante Prtha, quería darle un hijo, ella recelaba, pues estaba soltera. Así, para preservar su virginidad, el dios del Sol dispuso que su hijo viniese al mundo por la oreja de Prtha. Por esa razón, el hijo se llamó Karna. La costumbre dicta que las muchachas deben llegar aksata-yoni, vírgenes, al matrimonio. Ninguna joven debe tener hijos antes de casarse.