tathāhaḿ kṛpaṇaḥ subhru
bhavatyāḥ prema-yantritaḥ
ātmānaḿ nābhijānāmi
mohitas tava māyayā
tathā — exactamente igual que el macho cabrío; aham — yo; kṛpaṇaḥ — un avaro que no entiende la importancia de la vida; su-bhru — ¡oh, esposa mía de hermosas cejas!; bhavatyāḥ — en tu compañía; prema-yantritaḥ — como ligado por lazos de amor, que en realidad son de lujuria; ātmānam — autorrealización (qué soy yo y cuál es mi deber); na abhijānāmi — no he podido comprender ni aún ahora; mohitaḥ — confundido; tava — tuyo; māyayā — por el aspecto materialmente atractivo.
La vida familiar de quien ha caído víctima de la falsa belleza de su esposa es como un pozo oscuro. Hitvatma-patam grham andha-kupam. La permanencia en ese pozo oscuro es un verdadero suicidio. Quien desee liberarse de la miserable condición de la vida material debe abandonar voluntariamente su relación de disfrute sensual con su esposa; de lo contrario, no tiene posibilidad de alcanzar la autorrealización. Excepto para las personas de conciencia espiritual sumamente elevada, la vida familiar no es más que un pozo oscuro, un suicidio. Por esa razón, Prahlada Maharaja recomendó que, a su debido tiempo, y por lo menos al cumplir los cincuenta años de edad, debemos abandonar la vida familiar y marcharnos al bosque. Vanam gato yad dharim asrayeta: Una vez allí, debemos buscar el refugio de los pies de loto de Hari.