tasya tatra dvijaḥ kaścid
ajā-svāmy acchinad ruṣā
lambantaḿ vṛṣaṇaḿ bhūyaḥ
sandadhe 'rthāya yogavit
tasya — del macho cabrío; tatra — debido a ello; dvijaḥ — brāhmaṇa; kaścit — cierto; ajā-svāmī — que mantenía a otra cabra; acchinat — castró, volvió afeminado; ruṣā — por la ira; lambantam — largos; vṛṣaṇam — testículos; bhūyaḥ — de nuevo; sandadhe — unió; arthāya — por su propio interés; yoga-vit — experto en los poderes místicos del yoga.
En este verso se describe a Sukracarya como el esposo de otra cabra. Esa imagen indica que, en toda sociedad, sea superior o inferior a la sociedad humana, la relación entre marido y mujer es idéntica a la que se da entre la cabra y su macho, pues la relación material entre hombre y mujer se basa en el sexo. Yan maithunadi-grhamedhi-sukham hi tuccham. Sukracarya era un verdadero experto, un acarya, en los asuntos de la vida familiar, que implican la transmisión del semen del macho cabrío a la cabra. Las palabras kascid aja-svami indican expresamente que Sukracarya no era mejor que Yayati, pues ambos centraban su interés en asuntos familiares que eran producto del semen, sukra. Sukracarya maldijo a Yayati a envejecer, de modo que nunca más pudiera entregarse a la vida sexual, pero, cuando vio que ese castigo, la castración, perjudicaría también a su propia hija, se valió de su poder místico para reimplantar a Yayati su masculinidad. Puesto que empleó los poderes del yoga místico en asuntos de familia, y no para comprender a la Suprema Personalidad de Dios, su demostración de magia yóguica no era mejor que las actividades de las cabras y sus machos. El poder yóguico debe utilizarse para percibir a la Suprema Personalidad de Dios. Ése es su uso correcto. En la Bhagavad-gita (6.47), el propio Señor recomienda:
yoginam api sarvesam
mad-gatenantaratmana
sraddhavan bhajate yo mam
sa me yuktatamo matah
«De todos los yogis, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga y es el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión».