क्षणार्धमन्युर्भगवान् शिष्यं व्याचष्ट भार्गवः ।
कामोऽस्याः क्रियतां राजन् नैनां त्यक्तुमिहोत्सहे ॥२७॥

kṣaṇārdha-manyur bhagavān

śiṣyaḿ vyācaṣṭa bhārgavaḥ

kāmo 'syāḥ kriyatāḿ rājan

naināḿ tyaktum ihotsahe

kṣaṇa-ardha — que sólo duró unos momentos; manyuḥ — cuya ira; bhagavān — el muy poderoso; śiṣyam — a su discípulo, Vṛṣaparvā; vyācaṣṭa — dijo; bhārgavaḥ — Śukrācārya, el descendiente de Bhṛgu; kāmaḥ — el deseo; asyāḥ — de Devayānī; kriyatām — satisface, por favor; rājan — ¡oh, rey!; na — no; enām — a esta muchacha; tyaktum — abandonar; iha — en este mundo; utsahe — puedo.


Texto

El poderoso Sukracarya persistió en su enfado por unos momentos, pero, una vez satisfecho, dijo a Vrsaparva: Mi querido rey, ten la bondad de cumplir el deseo de Devayani, pues es mi hija, y en este mundo no puedo abandonarla ni desatenderla.

Significado

A veces, una gran personalidad como Sukracarya no puede hacer otra cosa que prestar su apoyo a sus hijos, pues éstos dependen del padre por naturaleza, y el padre siente cariño por ellos. Sukracarya sabía que la disputa entre Devayani y Sarmistha era infantil, pero, como padre de Devayani, tuvo que ponerse de parte de su hija. A él no le gustaba hacerlo, pero el cariño le obligaba. Con toda franqueza admitió que no debería haber pedido al rey misericordia para su hija, pero que, debido al cariño que sentía por ella, no había podido evitarlo.