यतो यतोऽसौ प्रहरत्परश्वधो
मनोऽनिलौजाः परचक्रसूदनः ।
ततश्ततस्छिन्नभुजोरुकन्धरा
निपेतुरुर्व्यां हतसूतवाहनाः ॥३१॥

yato yato 'sau praharat-paraśvadho

mano-'nilaujāḥ para-cakra-sūdanaḥ

tatas tataś chinna-bhujoru-kandharā

nipetur urvyāḿ hata-sūta-vāhanāḥ

yataḥ — allí donde; yataḥ — allí donde; asau — el Señor Paraśurāma; praharat — cortar; paraśvadhaḥ — que era experto en el manejo de su arma, el hacha, paraśu; manaḥ — como la mente; anila — como el viento; ojāḥ — que era violento; para-cakra — de la fuerza militar de los enemigos; sūdanaḥ — que destruía; tataḥ — allí; tataḥ — y allí; chinna — desperdigados y cortados; bhuja — brazos; ūru — piernas; kandharāḥ — hombros; nipetuḥ — caían; urvyām — al suelo; hata — matados; sūta — aurigas; vāhanāḥ — monturas, caballos y elefantes.


Texto

El Señor Parasurama, que era experto en destruir la fuerza militar del enemigo, manejó su hacha [parasu] a la velocidad de la mente y del viento, destrozando con ella a sus enemigos. Allí donde iba, los enemigos caían con la cabeza, las piernas y los brazos cercenados, sus aurigas muertos, y todas sus monturas, elefantes y caballos, exterminados.

Significado

Al principio, cuando el ejército enemigo contaba con todos sus soldados combatientes, elefantes y cuadrigas, el Señor Parasurama se abrió paso entre sus filas y comenzó a matarlos a la velocidad de la mente. Cuando se sintió algo cansado, aminoró el ritmo y continuó matando a los enemigos con gran vigor a la velocidad del viento. La mente es más veloz que el viento.