तस्मै स नरदेवाय मुनिरर्हणमाहरत् ।
ससैन्यामात्यवाहाय हविष्मत्या तपोधनः ॥२४॥

tasmai sa naradevāya

munir arhaṇam āharat

sasainyāmātya-vāhāya

haviṣmatyā tapo-dhanaḥ


Texto

El sabio Jamadagni, que realizaba grandes austeridades en el bosque, recibió muy bien al rey, que venía con sus soldados, ministros y porteadores. Como poseía una vaca kamadhenu que le abastecía de todo, dispuso de todo lo necesario para adorar a sus visitantes.

Significado

La Brahma-samhita nos informa de que el mundo espiritual, y en especial el planeta Goloka Vrndavana, donde vive Krsna, está lleno de vacas surabhis (surabhir abhipalayantam). Las vacas surabhis se llaman también kamadhenus. Jamadagni no tenía más que una kamadhenu, pero podía obtener de ella todo lo que pudiera desearse. Gracias a ella pudo recibir dignamente al rey y al enorme séquito de ministros, soldados, animales y porteadores de palanquín que le acompañaban. Cuando hablamos de un rey, se entiende que va acompañado de un gran séquito. Jamadagni pudo recibir dignamente a todo el séquito del rey y les alimentó suntuosamente con alimentos cocinados en ghi. El rey, asombrado de ver la opulencia que una sola vaca proporcionaba a Jamadagni, sintió envidia del gran sabio. Así comenzó a gestarse su ofensa. Parasurama, la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios, mató a Kartaviryarjuna porque éste estaba demasiado orgulloso. Hay personas que poseen una opulencia fuera de lo común en el mundo material, pero, si se envanecen de ello y actúan de modo caprichoso, sufrirán el castigo de la Suprema Personalidad de Dios. Ésa es la lección que debemos aprender de esta historia, en la cual Parasurama se enfadó con Kartaviryarjuna y le mató, liberando de ksatriyas el mundo entero veintiuna veces.