upatiṣṭhasva puruṣaḿ
bhagavantaḿ janārdanam
sarva-bhūta-guhā-vāsaḿ
vāsudevaḿ jagad-gurum
upatiṣṭhasva — trata tan sólo de adorar; puruṣam — a la Persona Suprema; bhagavantam — la Personalidad de Dios; janārdanam — que puede matar a todos los enemigos; sarva-bhūta-guhā-vāsam — que vive en lo más profundo del corazón de todos; vāsudevam — a Vāsudeva, Kṛṣṇa, que está en todas partes y es el hijo de Vasudeva; jagat-gurum — el maestro y educador espiritual del mundo entero.
Con estas palabras, Kasyapa Muni trató de tranquilizar a su esposa. Aditi dirigió su súplica a su esposo, un ser material. Eso, por supuesto, esta bien, pero la verdad es que un pariente material no puede hacer nada bueno por nadie. Si algo bueno puede hacerse, es la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, quien lo hace. Por lo tanto, Kasyapa Muni aconsejó a su esposa, Aditi, que adorase al Señor Vasudeva, que está en el corazón de todos. Él es el amigo de todos, y es conocido con el nombre de Janardana porque puede matar a todos los enemigos. En la naturaleza material hay tres modalidades - la bondad, la pasión y la ignorancia - , pero por encima de la naturaleza material, y en una posición trascendental a ella, hay otro estado de existencia, que recibe el nombre de suddha-sattva. En el mundo material se considera que lo más elevado es la modalidad de la bondad; sin embargo, debido a la contaminación material, también la modalidad de la bondad sucumbe a veces ante las modalidades de la pasión y la ignorancia. Pero la persona que trasciende la tensión entre esas modalidades y se ocupa en servicio devocional, se eleva por encima de las tres modalidades de la naturaleza material. En esa posición trascendental, se sitúa en el plano de la conciencia pura. Sattvam visuddham vasudeva-sabditam (Bhag. 4.3.23). Vasudeva es la posición que está por encima de la naturaleza material, y que se caracteriza por estar libre de contaminación material. Sólo desde esa posición se puede percibir a la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva. Por lo tanto, el estado de vasudeva satisface una necesidad espiritual. Vasudevah sarvam iti sa mahatma sudurlabhah. Aquel que llega a percibir a Vasudeva, la Suprema Personalidad de Dios, es muy elevado.
Paramatma (Vsudeva) está en el corazón de todos. Así lo confirma la Bhagavad-gita, donde el Señor dice:
bhajatam priti-purvakam
tesam satata-yuktanam
dadami buddhi-yogam tam
yena mam upayanti te
«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí» (Bg. 10.10).
isvarah sarva-bhutanam
hrd-dese 'rjuna tisthati
«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!» (Bg. 18.61).
bhoktaram yajña-tapasam
sarva-loka-mahesvaram
suhrdam sarva-bhutanam
jñatva mam santim rcchati
«La persona que tiene plena conciencia de Mí, sabiendo que Yo soy el beneficiario final de todo sacrificio y austeridad, el Señor Supremo de todos los planetas y semidioses, y el benefactor y bienqueriente de todas las entidades vivientes, se libera de los tormentos de las miserias materiales» (Bg. 5.29).
Cuando se encuentre confuso, el devoto debe refugiarse en los pies de loto de Vasudeva, Krsna, quien le dará inteligencia para ayudarle a superar todas las dificultades e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Kasyapa Muni aconsejó a su esposa que buscase el refugio de los pies de loto de Vasudeva, Krsna, pues de esa forma se resolverían fácilmente todos sus problemas. Kasyapa Muni era, por lo tanto, un maestro espiritual ideal. No cometió la necedad de presentarse a sí mismo como una personalidad excelsa, al mismo nivel que Dios. Realmente, era un guru genuino, pues aconsejó a su esposa que buscase el refugio de los pies de loto de Vasudeva. Aquel que educa a su subordinado o discípulo en la adoración de Vasudeva es el verdadero maestro espiritual genuino. En relación con esto es muy importante la palabra jagad-gurum. Kasyapa Muni no tuvo la falsa pretensión de proclamarse jagad-guru, aunque realmente lo era, pues defendía la causa de Vasudeva. En realidad, como se afirma claramente en este verso, el jagad-guru es Vasudeva (vasudevam jagad-gurum). Aquel que imparte las enseñanzas de Vasudeva, es decir, la Bhagavad-gita, está al mismo nivel que vasudevam jagad-gurum. Sin embargo, aquel que se proclama jagad-guru, pero no imparte esas enseñanzas tal y como son, lo único que está haciendo es engañar al público. Krsna es jagad-guru, y aquel que imparte las enseñanzas de Krsna tal y como son, actuando como representante de Krsna, también puede ser considerado jagad-guru. Pero no se puede aceptar a quien se inventa sus propias teorías; su posición como jagad-guru es falsa.