आद्यन्तावस्य यन्मध्यमिदमन्यदहं बहिः ।
यतोऽव्ययस्य नैतानि तत् सत्यं ब्रह्म चिद् भवान् ॥५॥

ādy-antāv asya yan madhyam

idam anyad ahaḿ bahiḥ

yato 'vyayasya naitāni

tat satyaḿ brahma cid bhavān

ādi — el comienzo; antau — y el final; asya — del cosmos manifestado o de todo lo material o visible; yat — lo que; madhyam — entre el principio y el final, el sostenimiento; idam — esa manifestación cósmica; anyat — nada que no seas Tú; aham — el concepto mental erróneo; bahiḥ — aparte de Ti; yataḥ — debido a; avyayasya — el inagotable; na — no; etāni — todas esas diferencias; tat — esa; satyam — la Verdad Absoluta; brahma — el Supremo; cit — espiritual; bhavān — Tu Señoría.


Texto

De Ti, la Suprema Personalidad de Dios, vienen lo manifestado, lo no manifestado, el ego falso, y el comienzo, el mantenimiento y la aniquilación de la manifestación cósmica. Sin embargo, Tú eres la Verdad Absoluta, el alma espiritual absoluta suprema, el Brahman Supremo, y, debido a ello, en Ti no existen cambios como el nacimiento, la muerte y el sostenimiento.

Significado

Los mantras védicos indican que todo es emanación de la Suprema Personalidad de Dios: yato va imani bhutani jayante. En la Bhagavad-gita (7.4), el Señor afirma personalmente:

bhumir apo 'nalo vayuh
kham mano buddhir eva ca
ahaṅkara itiyam me
bhinna prakrtir astadha

«La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso; estos ocho elementos en conjunto constituyen Mis energías materiales separadas». En otras palabras, también los elementos de la manifestación cósmica están hechos de energía de la Suprema Personalidad de Dios. Esto, sin embargo, no significa que, como los elementos vienen de Él, Él haya dejado de ser completo. Purnasya purnam adaya purnam evavasisyate: «Él es el todo completo; por ello, aunque de Él emanen tantísimas unidades completas, Él, como restante, permanece completo». Por esa razón, el Señor recibe el calificativo de avyaya, inagotable. No podremos formarnos un concepto claro de la Verdad Absoluta mientras no aceptemos que es acintya-bedhabheda, una y diferente a la vez. El Señor es la raíz de todo. Aham adir hi devanam: Él es la causa original de todos los devas, o semidioses. Aham sarvasya prabhavah: Todo emana de Él. Sea cual sea el caso - nominativo, objetivo, positivo, negativo, etc. - , todo aquello que pueda concebirse en toda la manifestación cósmica es, en realidad, el Señor Supremo. Para Él no existen diferencias del tipo: «Esto es mío, y eso es de otra persona», pues Él lo es todo. Por esa razón, recibe el calificativo de avyaya, inmutable e inagotable. El Señor Supremo es avyaya; por consiguiente, Él es la Verdad Absoluta, el Brahman Supremo completamente espiritual.