evaḿ sahasra-vadanāńghri-śiraḥ-karoru-
nāsādya-karṇa-nayanābharaṇāyudhāḍhyam
māyāmayaḿ sad-upalakṣita-sanniveśaḿ
dṛṣṭvā mahā-puruṣam āpa mudaḿ viriñcaḥ
evam — de este modo; sahasra — miles y miles; vadana — caras; aṅghri — pies; śiraḥ — cabezas; kara — manos; uru — muslos; nāsa-ādya — narices, etc; karṇa — oídos; nayana — ojos; ābharaṇa — diversas alhajas; āyudha — diversas armas; āḍhyam — dotado de; māyā-mayam — todo manifestado por una potencia ilimitada; sat-upalakṣita — que aparecía con distintas características; sanniveśam — combinadas; dṛṣṭvā — al ver; mahā-puruṣam — a la Suprema Personalidad de Dios; āpa — obtuvo; mudam — bienaventuranza trascendental; viriñcaḥ — el Señor Brahmā.
El Señor Brahma, por ser completamente puro, pudo ver al Señor en Su forma original de Visnu, con muchos miles de caras y formas. Ese proceso se denomina autorrealización. La verdadera autorrealización no consiste en percibir la refulgencia impersonal del Señor, sino en ver directamente la forma trascendental del Señor. En este verso se menciona con toda claridad que el Señor Brahma vio al Señor Supremo como maha-purusa, la Suprema Personalidad de Dios. Arjuna también vio a Krsna en esa misma forma, y por esa razón dijo al Señor: param brahma param dhama pavitram paramam bhavan purusam sasvatam divyam: «Tú eres el Brahman Supremo, la morada suprema, lo más puro que existe, la Verdad Absoluta. Tú eres la persona original, trascendental y eterna». El Señor es parama-purusa, la forma suprema. Purusam sasvatam: Él es eternamente el disfrutador supremo. No se trata de que el Brahman impersonal haya asumido una forma; por el contrario, la refulgencia del Brahman impersonal es una emanación de la forma suprema del Señor. Una vez purificado, Brahma pudo ver la forma suprema del Señor. El Brahman impersonal no puede tener cabezas, narices, oídos, manos y piernas. Eso no es posible, pues todo ello son atributos de la forma del Señor.
La palabra mayamayam, como explica Madhvacarya, significa «conocimiento espiritual»: mayamayam jñana-svarupam. La palabra mayamayam, que describe la forma del Señor, no se debe interpretar en el sentido de «ilusión». Al contrario, la forma del Señor es real, y ver esa forma es el resultado del conocimiento perfecto. Así se confirma en la Bhagavad-gita: bahunam janmanam ante jñanavan mam prapadyate. La palabra jñanavan se refiere a alguien que tiene conocimiento perfecto. Esa persona puede ver a la Suprema Personalidad de Dios, y, en consecuencia, se entrega al Señor. La cara, la nariz, los oídos, etc., que caracterizan al Señor, son una realidad eterna. Sin esa forma, nadie puede gozar de bienaventuranza. Sin embargo, el Señor, como se afirma en el sastra, es sac-cid-ananda-vigraha (isvarah paramah krsnah sac-cid-ananda-vigrahah). Cuando se goza de bienaventuranza trascendental perfecta, se puede ver la forma suprema (vigraha) del Señor. En relación con esto, Srila Madhvacarya dice:
gandhakhya devata yadvat
prthivim vyapya tisthati
evam vyaptam jagad visnum
brahmatma-stham dadarsa ha
El Señor Brahma vio que, del mismo modo que los aromas y colores están difundidos por la tierra, la Suprema Personalidad de Dios penetra toda la manifestación cósmica mediante una forma sutil.