ekas tvam eva jagad etam amuṣya yat tvam
ādy-antayoḥ pṛthag avasyasi madhyataś ca
sṛṣṭvā guṇa-vyatikaraḿ nija-māyayedaḿ
nāneva tair avasitas tad anupraviṣṭaḥ
ekaḥ — uno; tvam — Tú; eva — solamente; jagat — la manifestación cósmica; etam — esta; amuṣya — de ése (el universo entero); yat — puesto que; tvam — Tú; ādi — en el principio; antayoḥ — al final; pṛthak — por separado; avasyasi — existes (como causa); madhyataḥ ca — también en el intermedio (el intervalo entre el principio y el fin); sṛṣṭvā — crear; guṇa-vyatikaram — la transformación de las tres modalidades de la naturaleza material; nija-māyayā — por Tu propia energía externa; idam — esta; nānā iva — como muchas diversidades; taiḥ — por ellas (las modalidades); avasitaḥ — experimentado; tat — eso; anupraviṣṭaḥ — entrar en.
Como se afirma en la Brahma-samhita (5.35):
eko 'py asau racayitum jagad-anda-kotim
yac-chaktir asti jagad-anda-caya yad-antah
andantara-stha-paramanu-cayantara-stham
govindam adi-purusam tam aham bhajami
«Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, quien, por medio de una de Sus porciones plenarias, entra en la existencia de cada universo y de cada partícula atómica, y de ese modo manifiesta ilimitadamente Su infinita energía por toda la creación material». Para crear la manifestación cósmica, Govinda, la Suprema Personalidad de Dios, expande Su energía externa, y de ese modo penetra en todo lo que existe en el universo, llegando incluso hasta el nivel de las partículas atómicas. De ese modo, Él existe en toda la manifestación cósmica. Por lo tanto, las actividades de la Suprema Personalidad de Dios al mantener a Sus devotos son trascendentales, no materiales. Él existe en todo como causa y efecto, pero permanece aparte, pues Su existencia está más allá de la manifestación cósmica. Esto se confirma también en la Bhagavad-gita (9.4):
maya tatam idam sarvam
jagad avyakta-murtina
mat-sthani sarva-bhutani
na caham tesv avasthitah
La manifestación cósmica en su totalidad no es más que una expansión de la energía del Señor; todo reposa en Él, pero, aun así, Él existe aparte de todo, más allá de la creación, el mantenimiento y la aniquilación. Las diversidades de la creación son obra de Su energía externa. Como la energía y la fuente de la energía son uno, todo es uno (sarvam khalv idam brahma). Por consiguiente, nada puede existir sin Krsna, el Parabrahman. La diferencia entre los mundos material y espiritual consiste en que la energía externa del Señor se manifiesta en el mundo material, mientras que Su energía espiritual existe en el mundo espiritual. Sin embargo, ambas energías pertenecen al Señor Supremo, y, por lo tanto, desde una perspectiva superior, no hay energía material, pues todo es energía espiritual. Se denomina energía material a aquella en que no se percibe el carácter omnipresente del Señor. Aparte de esta diferencia, todo es espiritual. Por consiguiente, Prahlada dice: ekas tvam eva jagad etam: «Tú lo eres todo».