साक्षात् श्रीः प्रेषिता देवैर्दृष्ट्वा तं महदद्भुतम् ।
अदृष्टाश्रुतपूर्वत्वात् सा नोपेयाय शङ्किता ॥२॥

sākṣāt śrīḥ preṣitā devair

dṛṣṭvā taḿ mahad adbhutam

adṛṣṭāśruta-pūrvatvāt

sā nopeyāya śańkitā

sākṣāt — directamente; śrīḄ — la diosa de la fortuna; preį¹£itā — a quien rogaron que se acercase al SeƱor; devaiįø„ — todos los semidioses (encabezados por el SeƱor Brahmā y el SeƱor Śiva); dṛṣṭvā — despuĆ©s de ver; tam — a Ɖl (al SeƱor Nį¹›siṁhadeva); mahat — muy grande; adbhutam — maravilloso; adṛṣṭa — nunca visto; aśruta — del que nunca se habĆ­a escuchado; pÅ«rvatvāt — debido a que antes era; sā — la diosa de la fortuna, Lakį¹£mÄ«; na — no; upeyāya — fue ante el SeƱor; śaį¹…kitā — muy temerosa.


Texto

Todos los semidioses allí presentes pidieron a Laksmiji, la diosa de la fortuna, que se adelantara para apaciguar al Señor, pues a ellos se lo impedía el temor. Pero ni siquiera ella se atrevió a hacerlo, pues nunca había visto una forma del Señor tan maravillosa y extraordinaria.

Significado

El Señor tiene infinidad de formas y aspectos corporales (advaitam acyutam anadim ananta-rupam). Aunque todas esas formas existen en Vaikuntha, Laksmidevi, la diosa de la fortuna, bajo la inspiración de lila-sakti, no podía reconocer aquella forma sin precedentes del Señor. En relación con esto, Srila Madhvacarya recita los siguientes versos del Brahmanda Purana:

adrstasruta-purvatvad
anyaih sadharanair janaih
nrsimham saį¹…kiteva srir
loka-mohayano yayau

prahrade caiva vatsalya-
darsanaya harer api
jƱatva manas tatha brahma
prahradam presayat tada

ekatraikasya vatsalyam
visesad darsayed dharih
avarasyapi mohayakramenaivapi vatsalah

En otras palabras, para el hombre común, la forma de Nrsimhadeva del Señor es indudablemente maravillosa y excepcional; sin embargo, para un devoto como Prahlada Maharaja, esa espantosa forma del Señor no tiene nada de extraordinario. Por la gracia del Señor, el devoto no tiene dificultad en comprender que el Señor puede aparecer en la forma que desee. Por consiguiente, el devoto nunca siente temor de esas formas. Gracias al favor especial del Señor, Prahlada Maharaja permanecía en silencio y libre de temor, a pesar de que todos los semidioses, y entre ellos la propia Laksmidevi, sentían mucho temor del Señor Nrsimhadeva. Narayana-parah sarve na kutascana bibhyati (Bhag. 6.17.28). Los devotos puros de Narayana, como Prahlada Maharaja, no sólo estÔn libres del temor ante todos los peligros de la vida material, sino que se mantienen en esa condición libre de miedos incluso cuando el Señor aparece para aliviarles del temor.