tad yaccha manyum asuraś ca hatas tvayādya
modeta sādhur api vṛścika-sarpa-hatyā
lokāś ca nirvṛtim itāḥ pratiyanti sarve
rūpaḿ nṛsiḿha vibhayāya janāḥ smaranti
tat — por lo tanto; yaccha — por favor, abandona; manyum — Tu ira; asuraḥ — mi padre, Hiraṇyakaśipu, el gran demonio; ca — también; hataḥ — matado; tvayā — por Ti; adya — hoy; modeta — se complace; sādhuḥ api — incluso una persona santa; vṛścika-sarpa-hatyā — por matar una serpiente o un escorpión; lokāḥ — todos los planetas; ca — en verdad; nirvṛtim — placer; itāḥ — han obtenido; pratiyanti — están esperando (que Tu ira se calme); sarve — todos ellos; rūpam — esta forma; nṛsiṁha — ¡oh, Señor Nṛsiṁhadeva!; vibhayāya — para aliviar su temor; janāḥ — todos los habitantes del universo; smaranti — recordarán.
El aspecto más importante de este verso es que las personas santas, a pesar de que nunca desean la muerte de ninguna entidad viviente, se alegran de que las entidades vivientes envidiosas, como las serpientes y los escorpiones, sean matadas. Hiranyakasipu fue matado porque era peor que una serpiente o un escorpión; con su muerte, todo el mundo se sintió feliz. Ya no había razón para que el Señor continuase enfadado. Los devotos pueden recordar la forma de Nrsimhadeva siempre que se encuentren en peligro; así pues, la aparición de Nrsimhadeva nada tuvo de inauspicioso. La aparición del Señor es siempre auspiciosa y digna de la adoración de todos los devotos y personas sensatas.