śrī-kimpuruṣā ūcuḥ
vayaḿ kimpuruṣās tvaḿ tu
mahā-puruṣa īśvaraḥ
ayaḿ kupuruṣo naṣṭo
dhik-kṛtaḥ sādhubhir yadā
śrī-kimpuruṣāḥ ūcuḥ — los habitantes de Kimpuruṣa-loka dijeron; vayam — nosotros; kimpuruṣāḥ — los habitantes de Kimpuruṣa-loka, o entidades vivientes insignificantes; tvam — Tu Señoría; tu — sin embargo; mahā-puruṣaḥ — la Suprema Personalidad de Dios; īśvaraḥ — el controlador supremo; ayam — a esta; ku- puruṣaḥ — la persona más pecaminosa, Hiraṇyakaśipu; naṣṭaḥ — matado; dhik- kṛtaḥ — condenado; sādhubhiḥ — por las personas santas; yadā — cuando.
En la Bhagavad-gita (4.7-8), el Señor Supremo explica personalmente la causa de Su advenimiento en la Tierra:
yada yada hi dharmasya
glanir bhavati bharata
abhyutthanam adharmasya
tadatmanam srjamy aham
paritranaya sadhunam
vinasaya ca duskrtam
dharma-samsthapanarthaya
sambhavami yuge yuge
«Cuando quiera y dondequiera que disminuya la práctica de los principios religiosos y aumente la irreligión de manera predominante, en ese momento, desciendo personalmente. Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como para restablecer los principios de la religión, Yo mismo desciendo, milenio tras milenio». El Señor adviene para llevar a cabo dos tipos de actividades: matar a los demonios, y proteger a los devotos. Cuando los demonios causan demasiados trastornos a los devotos, el Señor adviene en alguna de Sus encarnaciones para proteger a los devotos. Los devotos que siguen los pasos de Prahlada Maharaja no deben perturbarse con las actividades de los no devotos. Mejor es que se afirmen en sus principios como sirvientes sinceros del Señor y tengan la seguridad de que las actividades que los demonios dirijan contra ellos no lograrán impedir su servicio devocional.