श्रीनारद उवाच
श्रुत्वा पुत्रगिरो दैत्यः परपक्षसमाहिताः ।
जहास बुद्धिर्बालानां भिद्यते परबुद्धिभिः ॥६॥

śrī-nārada uvāca

śrutvā putra-giro daityaḥ

para-pakṣa-samāhitāḥ

jahāsa buddhir bālānāḿ

bhidyate para-buddhibhiḥ

śrī-nāradaḥ uvāca — Nārada Muni dijo; śrutvā — al escuchar; putra-giraḥ — las instructivas palabras de su hijo; daityaḥ — Hiraṇyakaśipu; para-pakṣa — de parte del enemigo; samāhitāḥ — con plena fe; jahāsa — rió; buddhiḥ — la inteligencia; bālānām — de niños pequeños; bhidyate — se contamina; para-buddhibhiḥ — por instrucciones que vienen del enemigo.


Texto

Narada Muni continuó: Cuando Prahlada Maharaja habló de la senda de la autorrealización por medio del servicio devocional, mostrando que estaba de parte de los enemigos de su padre, éste, Hiranyakasipu, el rey de los demonios, escuchó sus palabras y dijo riendo: «Así arruinan la inteligencia de los niños las palabras del enemigo».

Significado

Hiranyakasipu, como demonio que era, siempre consideraba enemigos suyos al Señor Visnu y Sus devotos. Por esa razón, en este verso se emplea la palabra para-paksa («del lado del enemigo»). Hiranyakasipu nunca aceptó las palabras de Visnu, Krsna. Por el contrario, la inteligencia de los vaisnavas le irritaba. El Señor Visnu, el Señor Krsna, dice: sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja: «Deja a un lado todos los demás deberes y entrégate a Mí»; pero los demonios como Hiranyakasipu nunca están dispuestos a hacerlo. Por eso Krsna dice:

na mam duskrtino mudhah
prapadyante naradhamah
mayayaparhrta-jñana
asuram bhavam asritah

«Esos malvados sumamente necios, que son lo más bajo de la humanidad, a quienes la ilusión les ha robado el conocimiento, y que participan de la naturaleza atea de los demonios, no se entregan a Mí» (Bg. 7.15). Hiranyakasipu representa de forma directa asura-bhava, la naturaleza atea. Las personas de esa clase, que son mudhas y naradhamas, necios y sinvergüenzas, los más bajos de los hombres, nunca aceptan que Visnu es el Supremo, y nunca se entregan a Él. Hiranyakasipu, por su naturaleza, se fue poniendo furioso al irse dando cuenta de que sus enemigos estaban influenciando a su hijo Prahlada. Por esa razón, prohibió que personas santas como Narada entraran a las habitaciones de su hijo, ya que, de lo contrario, podían acabar de corromperle con sus enseñanzas vaisnavas.