te tu tad-gauravāt sarve
tyakta-krīḍā-paricchadāḥ
bālā adūṣita-dhiyo
dvandvārāmeritehitaiḥ
paryupāsata rājendra
tan-nyasta-hṛdayekṣaṇāḥ
tān āha karuṇo maitro
mahā-bhāgavato 'suraḥ
te — ellos; tu — en verdad; tat-gauravāt — con gran respeto por las palabras de Prahlāda Mahārāja (debido a que era un devoto); sarve — todos ellos; tyakta — habiendo abandonado; krīḍā-paricchadāḥ — juguetes; bālāḥ — los niños; adūṣita- dhiyaḥ — cuya inteligencia no estaba tan contaminada (como la de sus padres); dvandva — en dualidad; ārāma — de los que se complacen (los instructores, Ṣaṇḍa y Amarka); īrita — con las enseñanzas; īhitaiḥ — y actividades; paryupāsata — se sentaron alrededor; rāja-indra — ¡oh, rey Yudhiṣṭhira!; tat — a él; nyasta — habiendo abandonado; hṛdaya-īkṣaṇāḥ — sus corazones y ojos; tān — a ellos; āha — habló; karuṇaḥ — muy misericordioso; maitraḥ — un verdadero amigo; mahā-bhāgavataḥ — un devoto muy excelso; asuraḥ — Prahlāda Mahārāja, a pesar de haber nacido de un padre asura.
Las palabras bala adusita-dhiyah indican que los niños, debido a su tierna edad, no estaban tan contaminados por la vida materialista como sus padres. Prahlada Maharaja, aprovechando la inocencia de sus compañeros de clase, comenzó entonces a instruirles acerca de la importancia de la vida espiritual y de lo insignificante que es la vida materialista. Aunque los maestros, Ṣanda y Amarka, estaban educándoles en la vida materialista de religión, crecimiento económico y complacencia de los sentidos, los niños no estaban demasiado contaminados. Por esa razón, estaban muy atentos y deseosos de escuchar acerca del proceso de conciencia de Krsna de labios de Prahlada Maharaja. En las actividades de nuestro movimiento para la conciencia de Krna, el guru-kula tiene una importancia extraordinaria, ya que, en él, los niños son educados en el proceso de conciencia de Krsna desde su misma infancia. De ese modo, se vuelven firmes en lo más profundo del corazón y hay muy pocas posibilidades de que, cuando se hagan mayores, sean vencidos por las modalidades de la naturaleza material.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Quinto del Canto Séptimo del , titulado «Prahlada Maharaja, el santo hijo de Hiranyakasipu».