सर्वैरुपायैर्हन्तव्यः सम्भोजशयनासनैः ।
सुहृल्लिङ्गधरः शत्रुर्मुनेर्दुष्टमिवेन्द्रियम् ॥३८॥

sarvair upāyair hantavyaḥ

sambhoja-śayanāsanaiḥ

suhṛl-lińga-dharaḥ śatrur

muner duṣṭam ivendriyam

sarvaiḥ — por todos; upāyaiḥ — los medios; hantavyaḥ — debe ser matado; sambhoja — por comer; śayana — acostarse; āsanaiḥ — por sentarse; suhṛt-liṅga- dharaḥ — que hace el papel de amigo; śatruḥ — un enemigo; muneḥ — de un gran sabio; duṣṭam — incontrolable; iva — como; indriyam — los sentidos.


Texto

Del mismo modo que los sentidos fuera de control son los enemigos de los yogis dedicados al progreso en la vida espiritual, este Prahlada, que parece amigo, es un enemigo, pues yo no lo puedo controlar. Por lo tanto, no importa si es comiendo, durmiendo o estando sentado: este enemigo debe ser matado sea como sea.

Significado

Hiranyakasipu trazó un plan sistemático para matar a Prahlada Maharaja. Mataría a su hijo envenenándole la comida, metiéndole en una olla de aceite hirviendo, o arrojándole bajo las patas de un elefante cuando estuviera acostado. De este modo, Hiranyakasipu decidió matar a su hijo, un inocente niño de cinco años, sólo porque se había hecho devoto del Señor. Ésa es la actitud de los no devotos hacia los devotos.