श्रीनारद उवाच
पौरोहित्याय भगवान् वृतः काव्यः किलासुरैः ।
षण्डामर्कौ सुतौ तस्य दैत्यराजगृहान्तिके ॥१॥

śrī-nārada uvāca

paurohityāya bhagavān

vṛtaḥ kāvyaḥ kilāsuraiḥ

ṣaṇḍāmarkau sutau tasya

daitya-rāja-gṛhāntike

śrī-nāradaḥ uvāca — el gran santo Nārada dijo; paurohityāya — para hacer de sacerdote; bhagavān — el muy poderoso; vṛtaḥ — elegido; kāvyaḥ — Śukrācārya; kila — en verdad; asuraiḥ — por los demonios; ṣaṇḍa-amarkau — Ṣaṇḍa y Amarka; sutau — hijos; tasya — de él; daitya-rāja — del rey de los demonios, Hiraṇyakaśipu; gṛha-antike — cerca de la residencia.


Texto

El gran santo Narada Muni dijo: Los demonios, bajo la guía de Hiranyakasipu, aceptaron a Sukracarya como sacerdote para sus ceremonias rituales. Ṣanda y Amarka, los dos hijos de Sukracarya, vivían cerca del palacio e Hiranyakasipu.

Significado

Así comienza la historia de la vida de Prahlada. Sukracarya había ocupado el puesto de sacerdote de los ateos, y específicamente de Hiranyakasipu; sus dos hijos, Ṣanda y Amarka, vivían cerca de la residencia de Hiranyakasipu. Sukracarya no debería haber aceptado ese puesto, porque Hiranyakasipu y sus seguidores eran ateos. Los brahmanas deben actuar como sacerdotes para personas que aspiren a progresar en el cultivo de la espiritualidad. Sin embargo, el mismo nombre de Sukracarya indica que se trataba de una persona que aspiraba a obtener beneficios para sus hijos y descendientes, sin preocuparse de la procedencia del dinero. Un verdadero brahmana nunca serviría como sacerdote a los ateos.