yatra vidruma-sopānā
mahā-mārakatā bhuvaḥ
yatra sphāṭika-kuḍyāni
vaidūrya-stambha-pańktayaḥ
yatra citra-vitānāni
padmarāgāsanāni ca
payaḥ-phena-nibhāḥ śayyā
muktādāma-paricchadāḥ
kūjadbhir nūpurair devyaḥ
śabda-yantya itas tataḥ
ratna-sthalīṣu paśyanti
sudatīḥ sundaraḿ mukham
tasmin mahendra-bhavane mahā-balo
mahā-manā nirjita-loka eka-rāṭ
reme 'bhivandyāńghri-yugaḥ surādibhiḥ
pratāpitair ūrjita-caṇḍa-śāsanaḥ
yatra — donde (el palacio del rey Indra); vidruma-sopānāḥ — escaleras hechas de coral; mahā-mārakatāḥ — esmeralda; bhuvaḥ — suelos; yatra — donde; sphāṭika — cristal; kuḍyāni — paredes; vaidūrya — de piedra vaidūrya; stambha — de pilares; paṅktayaḥ — hileras; yatra — donde; citra — maravillosos; vitānāni — doseles; padmarāga — tachonados de rubíes; āsanāni — asientos; ca — también; payaḥ — de leche; phena — la espuma; nibhāḥ — como; śayyāḥ — camas; muktādāma — de perlas; paricchadāḥ — con flecos; kūjadbhiḥ — tintineantes; nūpuraiḥ — con campanitas tobilleras; devyaḥ — damas celestiales; śabda-yantyaḥ — produciendo dulces sonidos; itaḥ tataḥ — aquí y allá; ratna-sthalīṣu — en lugares decorados con joyas y gemas; paśyanti — ven; su-datīḥ — de hermosos dientes; sundaram — muy hermosos; mukham — rostros; tasmin — en ese; mahendra-bhavane — el palacio del rey celestial; mahā-balaḥ — el muy poderoso; mahā-manāḥ — muy reflexivo; nirjita-lokaḥ — que tenía a todo el mundo bajo control; eka-rāṭ — el poderoso dictador; reme — disfrutaba; abhivandya — adorados; aṅghri-yugaḥ — cuyos dos pies; sura-ādibhiḥ — por los semidioses; pratāpitaiḥ — perturbados; ūrjita — más de lo que se esperaría; caṇḍa — riguroso; śāsanaḥ — cuyo gobierno.
Hiranyakasipu tenía tanto poder en los planetas celestiales que todos los semidioses, con excepción del Señor Brahma, el Señor Siva y el Señor Visnu, se vieron obligados a ocuparse en su servicio. En verdad, temían los severos castigos que imponía a quienes le desobedecían. Srila Visvanatha Cakravarti Thakura ha comparado a Hiranyakasipu con Maharaja Vena, que también era ateo y también despreciaba las ceremonias rituales que se mencionan en los Vedas. Maharaja Vena, sin embargo, sentía temor de algunos de los grandes sabios, como Bhrgu, mientras que Hiranyakasipu gobernaba de tal manera que todo el mundo, salvo el Señor Visnu, el Señor Brahma y el Señor Siva, le temían. Hiranyakasipu estaba tan atento al peligro de que grandes sabios como Bhrgu pudieran reducirle a cenizas con su ira, que realizó austeridades hasta que les superó en poder y llegó incluso a tenerles como subordinados. Vemos entonces que también en los sistemas planetarios superiores, a los que se elevan las personas que realizan actividades piadosas, asuras como Hiranyakasipu crean perturbaciones. No hay nadie en los tres mundos que pueda llevar una vida próspera y en paz, libre de perturbación.