tasmin mahā-bhāgavate
mahā-bhāge mahātmani
hiraṇyakaśipū rājann
akarod agham ātmaje
tasmin — a él; mahā-bhāgavate — un excelso devoto del Señor; mahā-bhāge — muy afortunado; mahā-ātmani — cuya mente era muy amplia; hiraṇyakaśipuḥ — el demonio Hiraṇyakaśipu; rājan — ¡oh, rey!; akarot — realizó; agham — un gran pecado; ātma-je — a su propio hijo.
Cuando un demonio como Hiranyakasipu comienza a perseguir a un devoto, esa persecución es el comienzo de su caída, y, aunque deba su elevada posición a la práctica de rigurosas austeridades, también los resultados de esas austeridades disminuyen. Quien oprime a un devoto puro pierde todos los resultados de sus austeridades, penitencias y actividades piadosas. Ahora Hiranyakasipu sentía inclinación por castigar a su hijo, Prahlada Maharaja, que era el devoto más excelso; debido a ello, sus opulencias comenzaron a disminuir.