यदि दास्यस्यभिमतान् वरान्मे वरदोत्तम ।
भूतेभ्यस्त्वद्विसृष्टेभ्यो मृत्युर्मा भून्मम प्रभो ॥३५॥

yadi dāsyasy abhimatān

varān me varadottama

bhūtebhyas tvad-visṛṣṭebhyo

mṛtyur mā bhūn mama prabho

yadi — si; dāsyasi — tú vas a darme; abhimatān — las deseadas; varān — bendiciones; me — a mí; varada-uttama — ¡oh, tú, el mejor de quienes otorgan bendiciones!; bhūtebhyaḥ — de las entidades vivientes; tvat — por ti; visṛṣṭebhyaḥ — que son creados; mṛtyuḥ — muerte; mā — no; bhūt — que sea; mama — mía; prabho — ¡oh, mi señor!.


Texto

¡Oh, mi señor!, ¡oh, tú, el mejor de quienes otorgan bendiciones!, si tienes la bondad de concederme la bendición que deseo, te pido que ninguna de las entidades vivientes que tú has creado pueda matarme.

Significado

Después de ser creado a partir del ombligo de Garbhodakasayi Visnu, el Señor Brahma, el ser creado original, creó a su vez muchos otros tipos de entidades vivientes para que habitasen en el universo. Vemos entonces que, desde el principio de la creación, las entidades vivientes han nacido de una entidad viviente superior. En última instancia, Krsna es el ser vivo supremo, el padre de todos los demás. Aham bija-pradah pita: Él es el padre que aporta la semilla de todas las entidades vivientes.

Hasta este verso, Hiranyakasipu ha adorado al Señor Brahma considerándole la Suprema Personalidad de Dios, con la esperanza de lograr la inmortalidad con sus bendiciones. Ahora, sin embargo, ya ha comprendido que ni siquiera el Señor Brahma es inmortal, ya que también él morirá al final del milenio; por eso Hiranyakasipu está procurando pedir unas bendiciones que en la práctica sean casi como la inmortalidad. Su primera propuesta es que ninguna de las entidades vivientes que el Señor Brahma ha creado en diversas especies en el mundo material pueda causarle la muerte.