tvattaḥ paraḿ nāparam apy anejad
ejac ca kiñcid vyatiriktam asti
vidyāḥ kalās te tanavaś ca sarvā
hiraṇyagarbho 'si bṛhat tri-pṛṣṭhaḥ
tvattaḥ — de ti; param — superior; na — no; aparam — inferior; api — incluso; anejat — inmóvil; ejat — móvil; ca — y; kiñcit — nada; vyatiriktam — separado; asti — hay; vidyāḥ — conocimiento; kalāḥ — sus partes; te — de ti; tanavaḥ — rasgos del cuerpo; ca — y; sarvāḥ — todos; hiraṇya-garbhaḥ — aquel que mantiene el universo dentro de su abdomen; asi — tú eres; bṛhat — más grande que lo más grande; tri- pṛṣṭhaḥ — trascendental a las tres modalidades de la naturaleza material.
La palabra param significa «la causa suprema», y aparam significa «el efecto». La causa suprema es la Suprema Personalidad de Dios, y el efecto es la naturaleza material. En letras y ciencias, las entidades vivientes, tanto móviles como inmóviles, están supeditadas a las instrucciones de los Vedas, y, por lo tanto, todas ellas son expansiones de la energía externa de la Suprema Personalidad de Dios, que, en Su forma de Superalma, es el centro. Los brahmandas, es decir, los universos, existen el tiempo que dura la respiración del Señor Supremo (yasyaika-nisvasita-kalam athavalambya jivanti loma-vilaja jagad-anda-nathah). De modo que también ellos están en el vientre de la Suprema Personalidad de Dios, Maha-Visnu. Por lo tanto, nada está aparte del Señor Supremo. Ésa es la filosofía de acintya-bhedabheda-tattva.