atha nityam anityaḿ vā
neha śocanti tad-vidaḥ
nānyathā śakyate kartuḿ
sva-bhāvaḥ śocatām iti
atha — por lo tanto; nityam — el alma espiritual eterna; anityam — el cuerpo material temporal; vÄ â€” o; na — no; iha — en este mundo; Å›ocanti — se lamentan por; tat-vidaḥ — los que son avanzados en el conocimiento del cuerpo y del alma; na — no; anyathÄ â€” de otro modo; Å›akyate — puede; kartum — hacer; sva-bhÄvaḥ — la naturaleza; Å›ocatÄm — de los que tienen la tendencia a lamentarse; iti — asÃ.
Según los filósofos mimamsas, todo es eterno, nitya, y según los filósofos saṅkhyas, todo es mithya, o anitya, no permanente. No obstante, al carecer de conocimiento verdadero acerca del atma, el alma, esos filósofos están necesariamente expuestos a la confusión, y tienen que continuar lamentándose como sudras. Por esa razón, Srila Sukadeva Gosvami dijo a Pariksit Maharaja:
srotavyadini rajendra
nrnam santi sahasrasah
apasyatam atma-tattvam
grhesu grha-medhinam
«Aquellos que están absortos en la materia, como están ciegos al conocimiento de la verdad suprema, tienen muchos temas que escuchar en la sociedad humana, ¡oh, emperador!» (Bhag. 2.1.2). Las personas corrientes ocupadas en actividades materiales tienen muchÃsimos temas que estudiar, debido a que no entienden el tema de la autorrealización. Por lo tanto, debemos educarnos en la autorrealización, de manera que permanezcamos fijos en nuestros votos en todas las circunstancias de nuestra vida.