अहो वयं धन्यतमा यदत्र
त्यक्ताः पितृभ्यां न विचिन्तयामः ।
अभक्ष्यमाणा अबला वृकादिभिः
स रक्षिता रक्षति यो हि गर्भे ॥३८॥

aho vayaḿ dhanyatamā yad atra

tyaktāḥ pitṛbhyāḿ na vicintayāmaḥ

abhakṣyamāṇā abalā vṛkādibhiḥ

sa rakṣitā rakṣati yo hi garbhe

aho — ¡ay!; vayam — nosotros; dhanya-tamÄḥ — muy afortunados; yat — pues; atra — en la actualidad; tyaktÄḥ — dejado solo, sin protección; pitá¹›bhyÄm — por los padres; na — no; vicintayÄmaḥ — nos preocupamos; abhaká¹£yamÄṇÄḥ — no ser comido; abalÄḥ — muy débiles; vá¹›ka-Ädibhiḥ — por tigres y otros animales salvajes; saḥ — Él (la Suprema Personalidad de Dios); raká¹£itÄ â€” protegerá; raká¹£ati — ha protegido; yaḥ — quien; hi — en verdad; garbhe — dentro del vientre.


Texto

Es asombroso que yo comprenda el sentido de la vida mejor que estas mujeres adultas. En verdad, me siento muy afortunado, pues aunque no soy más que un niño abandonado a su suerte en el mundo material, sin la protección de unos padres, y a pesar de que soy muy débil, no he sido atacado ni devorado por animales salvajes. Por eso, creo firmemente en que la Suprema Personalidad de Dios, que me ha protegido incluso en el vientre materno, me protegerá en todas partes.

Significado

Como se afirma en la Bhagavad-gita (18.61): isvarah sarva- bhutanam hrd-dese 'rjuna tisthati: El Señor está en el corazón de todos. Desde ahí, brinda Su protección a todos y concede a la entidad viviente los diversos cuerpos de que desea disfrutar. Todo se hace bajo la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, no debemos lamentar el nacimiento y la muerte de los seres vivos, pues todo ello ha sido dispuesto por el Señor Supremo. En la Bhagavad-gita (15.15), el Señor Krsna dice: sarvasya caham hrdi sannivisto mattah smrtir jñanam apohanam ca: «Yo estoy situado en el corazón de todos, y de Mí vienen el recuerdo, el conocimiento y el olvido». Debemos actuar conforme a las indicaciones del Señor, que está en el corazón; sin embargo, debido a que el alma condicionada desea actuar de modo independiente, el Señor le permite actuar y experimentar las reacciones de sus actos. Dice el Señor: sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja: «Abandona todos los demás deberes y simplemente entrégate a Mí». A la persona que no se conduce conforme a las órdenes de la Suprema Personalidad de Dios se le ofrece la oportunidad de disfrutar del mundo material. En lugar de imponerle restricciones, el Señor da al alma condicionada la oportunidad de disfrutar, de manera que, al madurar en experiencia, tras muchísimas vidas (bahunam janmanam ante), llegue a entender que el único deber de todos los seres vivos consiste en entregarse a los pies de loto de Vasudeva.