yāvad-artham upāsīno
dehe gehe ca paṇḍitaḥ
virakto raktavat tatra
nṛ-loke naratāḿ nyaset
yāvat-artham — el esfuerzo imprescindible para ganarse el sustento; upāsīnaḥ — ganar; dehe — en el cuerpo; gehe — en asuntos familiares; ca — también; paṇḍitaḥ — la persona erudita; viraktaḥ — sin el menor apego; rakta-vat — como si estuviese muy apegada; tatra — en esta; nṛ-loke — sociedad humana; naratām — la forma humana de vida; nyaset — debe representar.
Ésta es la imagen de la vida familiar ideal. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu preguntó a Ramananda Raya acerca del objetivo de la vida, Ramananda Raya Se lo explicó de distintas maneras, conforme a las indicaciones de las Escrituras reveladas; por último, Sri Ramananda Raya explicó que todo el mundo puede permanecer en su propia posición de brahmana, sudra, sannyasi, etc., pero, al mismo tiempo, debe tratar de indagar acerca del objetivo de la vida (athato brahma-jijñasa). Ésa es la manera correcta de emplear la forma de vida humana. Cuando desperdiciamos el don de la forma humana, cayendo en las inútiles propensiones animales de comer, dormir, aparearse y defenderse, sin tratar de liberarnos de las garras de maya, que nos ata a la repetición del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades, somos castigados nuevamente y obligados a descender a las especies inferiores para someternos al proceso evolutivo conforme a las leyes de la naturaleza. Prakrteh kriyamanani gunaih karmani sarvasah. La entidad viviente, completamente encadenada a la naturaleza material, debe evolucionar desde las especies inferiores a las superiores hasta que, finalmente, regresa a la vida humana y recibe la oportunidad de liberarse de las garras de la materia. La persona santa, sin embargo, aprende de los sastras y del guru que nosotros, las entidades vivientes, somos eternos, aunque, debido al contacto con las modalidades bajo las leyes de la naturaleza material, tenemos que sufrir. Por esa razón, su conclusión es que en la forma humana de vida no hay que esforzarse por cosas innecesarias, sino que se debe llevar una vida muy simple, limitándose a mantener el cuerpo y el alma juntos. Es indudable que necesitamos medios de subsistencia; esos medios se establecen en los sastras conforme al varna y al asrama. Con eso debemos tener suficiente. Por consiguiente, en lugar de anhelar más y más dinero, el devoto sincero del Señor trata de encontrar maneras de ganarse el sustento, y, cuando lo hace, Krsna le ayuda. Por lo tanto, ganarse el sustento no es problema. El verdadero problema es cómo liberarse del cautiverio del nacimiento, la muerte y la vejez. Alcanzar esa liberación, y no inventarse necesidades fuera de lugar, es el principio básico de la civilización védica. Debemos estar satisfechos con los recursos de que podamos disponer de forma natural. La civilización materialista contemporánea es el polo opuesto de la civilización ideal. Los supuestos líderes de la sociedad actual inventan cada día una cosa nueva para crear un modo de vida complicado que enreda a la gente cada vez más en el ciclo del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades.