śrī-nārada uvāca
gṛheṣv avasthito rājan
kriyāḥ kurvan yathocitāḥ
vāsudevārpaṇaḿ sākṣād
upāsīta mahā-munīn
Å›rÄ«-nÄradaḥ uvÄca — ÅšrÄ« NÄrada Muni dijo; gá¹›heá¹£u — en el hogar; avasthitaḥ — permanecer (el casado generalmente permanece en su hogar con su esposa e hijos); rÄjan — ¡oh, rey!; kriyÄḥ — actividades; kurvan — realizar; yathocitÄḥ — adecuadas (conforme a la instrucción del guru y el Å›Ästra); vÄsudeva — al Señor VÄsudeva; arpaṇam — dedicar; sÄká¹£Ät — directamente; upÄsÄ«ta — debe adorar; mahÄ-munÄ«n — a los grandes devotos.
La vida de grhastha debe basarse en la entrega a la Suprema Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gita (6.1), se dice:
anasritah karma-phalam
karyam karma karoti yah
sa sannyasi ca yogi ca
na niragnir na cakriyah
«Aquel que no está apegado a los frutos de sus actividades y actúa tal como es su obligación se encuentra en la orden de vida de renunciación y es el verdadero mÃstico, y no el que no enciende ningún fuego ni cumple ningún deber». Tanto el brahmacari como los grhasthas, vanaprasthas y sannyasis, todos deben actuar únicamente por la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, que es Krsna, el hijo de Vasudeva. Todos deben seguir este principio en la vida. Narada Muni ha explicado ya los principios que rigen la vida de los brahmacaris, vanaprasthas y sannyasis; ahora está explicando cómo debe vivir el grhastha. El principio básico es satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios.
La ciencia de satisfacer al Señor Supremo puede aprenderse del modo que aquà se explica: saksad upasita maha-munin. La palabra maha-munin se refiere a las grandes personas santas o devotos. Las personas santas generalmente reciben el nombre de munis, o pensadores filósoficos que se centran en temas trascendentales; maha-munin son aquellos que, además de haber estudiado a fondo el objetivo de la vida, en la práctica se ocupan en satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva. Esas personas son llamadas devotos. Sin relacionarse con ellos, nadie puede aprender la ciencia de vasudevarpana, que consiste en dedicar la vida a Vasudeva, Krsna, la Suprema Personalidad de Dios.
En la India se seguÃan estrictamente los principios de esa ciencia. No hace más de cincuenta años, en las aldeas de Bengala y en los suburbios de Calcuta, yo he visto a la gente ir a escuchar el Srimad-Bhagavatam todos los dÃas, al terminar sus actividades, o, por lo menos, al atardecer, antes de acostarse. Todos escuchaban el Bhagavatam. En todas las aldeas se daban clases de Bhagavatam, y de ese modo la gente recibÃa el beneficio de escuchar el Srimad-Bhagavatam, que explica todo lo relacionado con el objetivo de la vida, es decir, la liberación o la salvación. Esto se explicará claramente en los versos siguientes.