यर्ह्यात्मनोऽधिकाराद्याः सर्वाः स्युर्यज्ञसम्पदः ।
वैतानिकेन विधिना अग्निहोत्रादिना यजेत् ॥१६॥

yarhy ātmano 'dhikārādyāḥ

sarvāḥ syur yajña-sampadaḥ

vaitānikena vidhinā

agni-hotrādinā yajet

yarhi — cuando; ātmanaḥ — del propio ser; adhikāra-dyāḥ — cosas poseídas por él con plena potestad; sarvāḥ — todo; syuḥ — se vuelve; yajña-sampadaḥ — artículos para la celebración de yajña, o medios para complacer a la Suprema Personalidad de Dios; vaitānikena — con libros autorizados que dirigen la celebración de yajña; vidhinā — conforme a los principios regulativos; agni-hotra-ādinā — ofreciendo sacrificios al fuego, etc; yajet — se debe adorar a la Suprema Personalidad de Dios.


Texto

La persona que goza de riquezas y conocimiento, y puede disponer de ellos a voluntad para ejecutar yajñas y complacer a la Suprema Personalidad de Dios, debe celebrar sacrificios, ofreciendo oblaciones al fuego conforme a las indicaciones de los sastras. De ese modo, debe adorar a la Suprema Personalidad de Dios.

Significado

Si un grhastha, o cabeza de familia, cuenta con la formación necesaria en el conocimiento védico y es lo bastante rico como para adorar a la Suprema Personalidad de Dios y complacerle, debe celebrar yajñas siguiendo las indicaciones de las Escrituras autorizadas. La Bhagavad-gita (3.9) dice claramente: yajñarthat karmano 'nyatra loko 'yam karma-bandhanah: Todo el mundo puede ocuparse en sus deberes prescritos, pero el resultado de esas actividades debe ofrecerlas en sacrificio para satisfacer al Señor Supremo. La persona que es lo bastante afortunada como para poseer conocimiento trascendental y el dinero suficiente, debe realizar sacrificios conforme a las indicaciones que se dan en los sastras. En el Srimad-Bhagavatam (12.3.52), se dice:

krte yad dhyayato visnum
tretayam yajato makhaih
dvapare paricaryayam
kalau tad dhari-kirtanat

La sociedad védica no tiene otro objetivo que satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios. En Satya-yuga, esto podía lograrse con la meditación en el Señor Supremo, que está en lo más hondo del corazón, y en Treta-yuga, mediante la celebración de costosos yajñas. En Dvapara-yuga, el mismo objetivo se alcanzaba por medio de la adoración del Señor en el templo; en la era de Kali, la era actual, para alcanzar ese objetivo hay que celebrar saṅkirtana-yajña. Por lo tanto, aquel que posea educación y riquezas debe emplearlas en satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios ayudando al movimiento de saṅkirtana que ya existe: el movimiento Hare Krsna, o movimiento para la conciencia de Krsna. Todas las personas cultas y ricas deben unirse a este movimiento, pues el dinero y la educación tienen por finalidad el servicio a la Suprema Personalidad de Dios. Esos valiosos dones, si no se emplean en el servicio del Señor, se emplearán en el servicio de maya. En la actualidad, los supuestos científicos, filósofos y poetas ponen su cultura al servicio de maya; lo mismo hacen los ricos con sus riquezas. Ese servicio a maya, sin embargo, crea una situación caótica en todo el mundo. Por lo tanto, las personas cultas y educadas deben sacrificar su conocimiento y su opulencia dedicándolos a la satisfacción del Señor Supremo y uniéndose a este movimiento de saṅkirtana (yajñaih saṅkirtana-prayair yajanti hi sumedhasah).