etat sarvaḿ gṛhasthasya
samāmnātaḿ yater api
guru-vṛttir vikalpena
gṛhasthasyartu-gāminaḥ
etat — esto; sarvam — todo; gá¹›hasthasya — de un casado; samÄmnÄtam — descrito; yateḥ api — incluso de la persona que está en la orden de renuncia; guru-vá¹›ttiḥ vikalpena — seguir las órdenes del maestro espiritual; gá¹›hasthasya — del casado; á¹›tu-gÄminaḥ — aceptar la relación sexual sólo durante el perÃodo favorable a la procreación.
A veces se comete el error de pensar que el grhastha, el casado, tiene permiso para entregarse a la vida sexual siempre que lo desee. Este concepto acerca de la vida de grhastha es erróneo. En la vida espiritual, todos se someten a la orden del maestro espiritual, tanto el grhastha como el vanaprastha, el sannyasi y el brahmacari. Los brahmacaris y sannyasis siguen restricciones muy rÃgidas en lo que se refiere a la vida sexual. Del mismo modo, los grhasthas también tienen grandes restricciones. Los grhasthas sólo deben entregarse a la vida sexual conforme a la orden del guru. Por esa razón, en este verso se menciona que se deben seguir las órdenes del maestro espiritual (guru-vrttir vikalpena). Cuando el maestro espiritual se lo ordena, el grhastha puede ocuparse en vida sexual. Esto se confirma en la Bhagavad-gita (7.11): dharmaviruddho bhutesu kamo 'smi: La vida sexual que no desobedece las reglas y regulaciones de la religión constituye un principio religioso. Al grhastha se le permite la vida sexual durante el perÃodo favorable para la procreación y conforme a la orden del maestro espiritual. Si las órdenes del maestro espiritual le permiten ocuparse en relaciones sexuales en un determinado perÃodo, el grhastha puede hacerlo; por el contrario, si el maestro espiritual se lo prohibe, debe abstenerse. El grhastha debe recibir del maestro espiritual el permiso para observar la ceremonia ritual de garbhadhana- samskara. Entonces, y sólo entonces, puede tratar de concebir hijos con su esposa. El brahmana, por lo general, permanece brahmacari durante toda su vida; los brahmanas que son grhasthas sólo tienen relaciones sexuales perfectamente reguladas bajo la orden del maestro espiritual. Al ksatriya se le permite casarse con más de una esposa, pero también eso debe hacerlo conforme a las instrucciones del maestro espiritual. No se trata de que, por ser grhastha, pueda tener todas las esposas que desee, y ocuparse en relaciones sexuales siempre que lo desee. Eso no es vida espiritual. En la vida espiritual, todo se realiza bajo la guÃa del guru. Sólo aquel que pone su vida espiritual bajo la dirección del maestro espiritual puede obtener la misericordia de Krsna: yasya prasadad bhagavat-prasadah. El que desea avanzar en la vida espiritual pero actúa de modo caprichoso, sin seguir las órdenes del maestro espiritual, no tiene refugio: yasyaprasadan na gatih kuto 'pi. Si el maestro espiritual no se lo ordena, tampoco el grhastha se ocupará en vida sexual.