नारायणपरा विप्रा धर्मं गुह्यं परं विदुः ।
करुणाः साधवः शान्तास्त्वद्विधा न तथापरे ॥४॥

nārāyaṇa-parā viprā

dharmaḿ guhyaḿ paraḿ viduḥ

karuṇāḥ sādhavaḥ śāntās

tvad-vidhā na tathāpare

nārāyaṇa-parāḥ — aquellos que están siempre consagrados a la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa; viprāḥ — el mejor de los brāhmaṇas; dharmam — principio religioso; guhyam — el más confidencial; param — supremo; viduḥ — conocen; karuṇāḥ — esas personas son muy misericordiosas (pues son devotos); sādhavaḥ — de comportamiento muy excelso; śāntāḥ — pacíficos; tvat-vidhāḥ — como Tu Gracia; na — no; tathā — así; apare — otros (seguidores de métodos distintos al servicio devocional).


Texto

Nadie goza de mayor paz en su vida o es más misericordioso que tú; nadie sabe mejor que tú cómo practicar servicio devocional o cómo llegar a ser el mejor de los brahmanas. Por consiguiente, tú conoces todos los principios confidenciales de la vida religiosa, y nadie los conoce mejor que tú.

Significado

Yudhisthira Maharaja sabía que Narada Muni es el maestro espiritual supremo de la sociedad humana, el que puede enseñar la senda de la liberación espiritual que lleva a la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. En realidad, ése fue el motivo que llevó a Narada Muni a escribir su Bhakti- sutra y a señalar directrices en su Narada-pañcaratra. Para aprender acerca de los principios religiosos y de la perfección de la vida, necesitamos las instrucciones de la sucesión discipular de Narada Muni. Nuestro movimiento para la conciencia de Krsna sigue directamente la línea discipular de la Brahma-sampradaya. Narada Muni recibió instrucciones del Señor Brahma, y, a su vez, las transmitió a Vyasadeva. Vyasadeva instruyó a su hijo Sukadeva Gosvami, que habló el Srimad-Bhagavatam. El movimiento para la conciencia de Krsna se basa en el Srimad-Bhagavatam y la Bhagavad-gita. El Srimad-Bhagavatam fue hablado por Sukadeva Gosvami, y la Bhagavad-gita, por Krsna; por lo tanto, no hay diferencia entre ambos. Si seguimos estrictamente el principio de sucesión discipular, es indudable que nos hallamos en la senda correcta de la liberación espiritual, es decir, de la ocupación eterna en el servicio devocional.