yā patiḿ hari-bhāvena
bhajet śrīr iva tat-parā
hary-ātmanā harer loke
patyā śrīr iva modate
yā — toda mujer que; patim — a su esposo; hari-bhāvena — considerando mentalmente que es igual a Hari, la Suprema Personalidad de Dios; bhajet — adora u ofrece servicio a; śrīḥ iva — exactamente como la diosa de la fortuna; tat- parā — consagrada; hari-ātmanā — completamente absorta en pensamientos de Hari; hareḥ loke — en el mundo espiritual, los planetas Vaikuṇṭhas; patyā — con su esposo; śrīḥ iva — como la diosa de la fortuna; medate — disfruta de vida eterna espiritual.
La fidelidad de la diosa de la fortuna es el ideal de la mujer casta. La Brahma-samhita (5.29) dice: laksmi-sahasra-sata-sambhrama-sevyamanam: En los planetas Vaikunthas, el Señor Visnu es adorado por muchísimos miles de diosas de la fortuna, y, en Goloka Vrndavana, el Señor Krsna recibe la adoración de muchísimos miles de gopis, todas las cuales son diosas de la fortuna. La mujer debe servir a su esposo con la fidelidad de la diosa de la fortuna. El hombre debe ser un sirviente ideal del Señor, y la mujer debe ser una esposa ideal, como la diosa de la fortuna. En ese caso, ambos serán tan fieles, tan fuertes, que, gracias a su esfuerzo conjunto, regresarán al hogar, de vuelta a Dios, sin duda alguna. En relación con esto, Srila Madhvacarya presenta la siguiente opinión:
harir asmin sthita iti
strinam bhartari bhavana
sisyanam ca gurau nityam
sudranam brahmanadisu
bhrtyanam svamini tatha
hari-bhava udiritah
La mujer debe considerar a su esposo el Señor Supremo. Del mismo modo, el discípulo debe pensar que su maestro espiritual es idéntico a la Suprema Personalidad de Dios; para el sudra, el brahmana debe ser como la Suprema Personalidad de Dios, y el sirviente debe considerar la Suprema Personalidad de Dios a su amo. De este modo, todos ellos, de modo natural, se volverán devotos del Señor. En otras palabras, con esta manera de pensar, todos ellos se volverán conscientes de Krsna.