सन्तुष्टालोलुपा दक्षा धर्मज्ञा प्रियसत्यवाक् ।
अप्रमत्ता शुचिः स्निग्धा पतिं त्वपतितं भजेत् ॥२८॥

santuṣṭālolupā dakṣā

dharma-jñā priya-satya-vāk

apramattā śuciḥ snigdhā

patiḿ tv apatitaḿ bhajet

santuṣṭā — siempre satisfecha; alolupā — sin ser codiciosa; dakṣā — muy experta en servir; dharma-jñā — perfectamente versada en los principios religiosos; priya — agradable; satya — veraz; vāk — en el hablar; apramattā — atenta en el servicio de su esposo; śuciḥ — siempre limpia y pura; snigdhā — afectuosa; patim — al esposo; tu — pero; apatitam — que no se haya degradado; bhajet — debe adorar.


Texto

La mujer casta no debe ser codiciosa, sino que debe sentirse satisfecha en toda circunstancia. Debe ser muy experta en la administración del hogar, y conocer perfectamente los principios religiosos. En sus palabras, debe ser agradable y veraz; debe ser muy cuidadosa y mantenerse siempre limpia y pura. De este modo, la mujer casta debe ocuparse con afecto en el servicio de un marido que no se haya degradado.

Significado

Según la instrucción de Yajñavalkya, una autoridad en cuestión de principios religiosos: asuddheh sampratiksyo hi mahapataka-dusitah: Quien no se ha purificado conforme a los métodos de dasa-vidha-samskara se considera contaminado por las reacciones de grandes actividades pecaminosas. Sin embargo, en la Bhagavad-gita el Señor dice: na mam duskrtino mudhah prapadyante naradhamah: «Aquellos malvados que no se entregan a Mí son lo más bajo de la humanidad». La palabra naradhama significa «no devoto». También Sri Caitanya Mahaprabhu dice: yei bhaje sei bada, abhakta - hina, chara: Todo el que es devoto está libre de pecado, pero el que no es devoto, es el más degradado y condenable. Por consiguiente, a la esposa casta se le recomienda no relacionarse con su esposo, si éste se ha degradado. Se considera degradado al esposo adicto a los cuatro principios de la actividad pecaminosa: vida sexual ilícita, comer carne, juegos de azar y tomar sustancias embriagantes. De modo específico, se debe considerar contaminado a todo aquel que no sea un alma entregada a la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, a la mujer casta se le aconseja no resignarse a servir a un marido de esas características. La mujer casta no debe resignarse a ser una especie de esclava de un esposo naradhama, el más bajo de los hombres. Si bien la mujer tiene unos deberes que no son los del hombre, ninguna mujer casta tiene el deber de servir a un marido degradado. Si ése es su caso, se le recomienda que abandone la compañía del esposo. Sin embargo, que la mujer abandone la compañía de su esposo no significa que deba casarse de nuevo, y, de ese modo, darse a la prostitución. La mujer casta que tiene la desdicha de casarse con un esposo degradado debe vivir separada de él. Del mismo modo, también el esposo puede separarse de su mujer, si ésta no es casta conforme a las descripciones de los sastras. La conclusión es que el marido debe ser un vaisnava puro, y la mujer debe ser una esposa casta con todas las características indicadas. De ese modo, ambos será felices y harán progreso espiritual en el sendero de conciencia de Krsna.