āśāsāno na vai bhṛtyaḥ
svāminy āśiṣa ātmanaḥ
na svāmī bhṛtyataḥ svāmyam
icchan yo rāti cāśiṣaḥ
āśāsānaḥ — la persona que desea (a cambio de servicio); na — no; vai — en verdad; bhṛtyaḥ — un sirviente cualificado o devoto puro del Señor; svāmini — del amo; āśiṣaḥ — beneficio material; ātmanaḥ — para la complacencia de sus propios sentidos; na — no; svāmī — el amo; bhṛtyataḥ — del sirviente; svāmyam — la prestigiosa posición de ser el amo; icchan — deseando; yaḥ — ese amo que; rāti — concede; ca — también; āśiṣaḥ — beneficio material.
Como se afirma en la Bhagavad-gita (7.20): kamais tais tair hrta-jñanah prapadyante 'nya-devatah: «Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia se entregan a los semidioses». Un semidiós no puede ser el amo, pues el verdadero amo es la Suprema Personalidad de Dios. Los semidioses, para mantener sus prestigiosas posiciones, conceden a sus adoradores todas las bendiciones que puedan desear. Una vez, por ejemplo, sucedió que un asura obtuvo del Señor Siva una bendición gracias a la cual podía matar a cualquier persona con simplemente tocarle la cabeza con las manos. Los semidioses pueden conceder esa clase de bendiciones; sin embargo, el Señor, la Suprema Personalidad de Dios, nunca ofrecerá esas desastrosas bendiciones a quien Le adore. Por el contrario, en el Srimad-Bhagavatam (10.88.8), se dice: yasyaham anugrhnami harisye tad-dhanam sanaih: Si alguien es demasiado materialista, pero al mismo tiempo quiere ser un sirviente del Señor Supremo, el Señor, llevado de la compasión suprema que siente por el devoto, le quita todas sus opulencias materiales y le obliga a ser un devoto puro. Prahlada Maharaja distingue entre el devoto puro y el amo puro. El Señor es el amo puro, el amo supremo, mientras que el devoto puro, que no tiene motivos materiales, es el sirviente puro. El que tiene motivaciones materialistas no puede ser sirviente, y el que concede bendiciones injustificadas a su sirviente para mantenerse en una posición de prestigio no es un verdadero amo.