एषा ब्रह्मण्यदेवस्य कृष्णस्य च महात्मनः ।
अवतारकथा पुण्या वधो यत्रादिदैत्ययोः ॥४२॥

eṣā brahmaṇya-devasya

kṛṣṇasya ca mahātmanaḥ

avatāra-kathā puṇyā

vadho yatrādi-daityayoḥ

eṣā — todo esto; brahmaṇya-devasya — de la Suprema Personalidad de Dios, que es adorado por todos los brāhmaṇas; kṛṣṇasya — de Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios original; ca — también; mahā-ātmanaḥ — la Superalma; avatāra-kathā — narraciones acerca de Sus encarnaciones; punyā — piadosas, purificadoras; vadhaḥ — muerte; yatra — donde; ādi — en el principio del milenio; daityayoḥ — de los demonios (Hiraṇyākṣa e Hiraṇyakaśipu).


Texto

En esta narración acerca de Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, te he hablado también de varias expansiones o encarnaciones del Señor, así como de la muerte de los dos demonios Hiranyaksa e Hiranyakasipu.

Significado

Los avataras, o encarnaciones, son expansiones de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, Govinda.

advaitam acyutam anadim ananta-rupam
adyam purana-purusam nava-yauvanam ca
vedesu durlabham adurlabham atma-bhaktau
govindam adi-purusam tam aham bhajami

«Yo adoro a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda, que es la persona original, no dual, infalible y sin principio. Aunque Se expande en ilimitadas formas, sigue siendo la forma original, y aunque es la persona más antigua, siempre muestra todo el frescor de la juventud. Esas formas del Señor, eternas, bienaventuradas y omniscientes, no pueden entenderse mediante el estudio académico de los Vedas, pero siempre Se les manifiestan a los devotos puros e inmaculados» (Brahma- samhita 5.33). La Brahma-samhita describe a los avataras. De hecho, todos los avataras vienen descritos en las Escrituras auténticas. Nadie puede convertirse en un avatara, una encarnación, aunque en la era de Kali es algo que se ha puesto de moda. Los avataras vienen descritos en las Escrituras auténticas (sastras), y por lo tanto, antes de arriesgarse a considerar avatara a un farsante, es necesario consultar los sastras. Lo que los sastras dicen una y otra vez es que Krsna es la Personalidad de Dios original, y que Él tiene infinidad de avataras o encarnaciones. En otro verso de la Brahma-samhita se dice: ramadi-murtisu kala-niyamena tisthan: Rama, Nrsimha, Varaha y muchas otras encarnaciones son sucesivas expansiones de la Suprema Personalidad de Dios. Después de Krsna viene Balarama, después de Balarama, Saṅkarsana, después Aniruddha, Pradyumna, Narayana y los purusa- avataras: Maha-Visnu, Garbhodakasayi Visnu y Ksirodakasayi Visnu. Todos Ellos son avataras.

Debemos escuchar acerca de los avataras. Las narraciones acerca de esos avataras son lo que se denomina avatara-katha, es decir, narraciones acerca de las expansiones de Krsna. Escuchar y recitar esas narraciones es un acto completa- mente piadoso. Srnvatam sva-kathah krsnah punya-sravana-kirtanah: El que escucha y recita puede volverse punya, es decir, purificarse de la contaminación material.

Siempre que se menciona a los avataras, se habla del restablecimiento de los principios religiosos y de la muerte de los demonios que están en contra de Krsna. El movimiento para la conciencia de Krsna se está propagando por todo el mundo con dos objetivos: establecer que Krsna es la Suprema Personalidad de Dios, y matar a todos los farsantes que se hacen pasar por avataras. Los predicadores del movimiento para la conciencia de Krsna deben guardar celosamente este convencimiento en el corazón, y deben matar a los demonios que, con mucha sutileza, difaman a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. Si nos refugiamos en Nrsimhadeva y en Prahlada Maharaja, será más fácil matar a los demonios que están en contra de Krsna, para de ese modo restablecer la supremacía de Krsna. Krsnas tu bhagavan svayam: Krsna es el Señor Supremo, el Señor original. Prahlada Maharaja es nuestro guru, y Krsna, nuestro Dios adorado. Sri Caitanya Mahaprabhu nos aconseja: guru-krsna-prasade paya bhakti-lata-bija. Si logramos alcanzar la misericordia de Prahlada Maharaja y Nrsimhadeva, nuestro movimiento para la conciencia de Krsna tendrá un enorme éxito.

El demonio Hiranyakasipu hizo todo cuanto estaba en sus manos por volverse Dios, pero Prahlada Maharaja, a pesar todos los castigos y amenazas que tuvo que soportar, se negó de plano a aceptar que su poderoso y demoníaco padre fuese Dios. Nosotros, siguiendo los pasos de Prahlada Maharaja, debemos rechazar a todos los sinvergüenzas que se hacen pasar por Dios. Debemos aceptar a Krsna, a Sus encarnaciones, y a nadie más.