tāv atra kṣatriyau jātau
mātṛ-ṣvasrātmajau tava
adhunā śāpa-nirmuktau
kṛṣṇa-cakra-hatāḿhasau
tau — los dos; atra — aquÃ, en la tercera vida; ká¹£atriyau — ká¹£atriyas o reyes; jÄtau — nacidos; mÄtá¹›-svasá¹›-Ätma-jau — los hijos de la hermana de la madre; tava — tuyos; adhunÄ â€” ahora; Å›Äpa-nirmuktau — liberados de la maldición; kṛṣṇa-cakra — por el disco, el arma de Kṛṣṇa; hata — destruidos; aá¹hasau — cuyos pecados.
En su última vida, Jaya y Vijaya no fueron demonios ni raksasas, sino que nacieron en una familia ksatriya muy noble, emparentada con la familia de Krsna. Eran primos carnales del Señor Krsna, y estaban prácticamente a Su mismo nivel. Al matarles personalmente, con Su propio disco, el Señor Krsna destruyó todas las reacciones pecaminosas que habÃan quedado en ellos debido a la maldición de los brahmanas. Narada Muni explicó a Maharaja Yudhisthira que Sisupala, al entrar en el cuerpo de Krsna, habÃa vuelto a Vaikunthaloka para gozar de la compañÃa del Señor. Todo el mundo habÃa sido testigo del incidente.