यावन्मानसोत्तरमेर्वोरन्तरं तावती भूमिः काञ्चन्यन्यादर्शतलोपमा यस्यां प्रहितः
पदार्थो न कथञ्चित्पुनः प्रत्युपलभ्यते तस्मात्सर्वसत्त्वपरिहृतासीत् ॥३५॥

yāvan mānasottara-mervor antaraḿ tāvatī bhūmiḥ kāñcany anyādarśa-talopamā yasyāḿ prahitaḥ padārtho na kathañcit punaḥ pratyupalabhyate tasmāt sarva-sattva-parihṛtāsīt

yÄvat — tanto como; mÄnasottara-mervoḥ antaram — las tierras comprendidas entre MÄnasottara y Meru (contando desde el punto central del monte Sumeru); tÄvatÄ« — toda esa; bhÅ«miḥ — tierra; kÄñcanÄ« — hecha de oro; anyÄ â€” otra; ÄdarÅ›a- tala-upamÄ â€” cuya superficie es como la superficie de un espejo; yasyÄm — sobre la cual; prahitaḥ — caída; padÄrthaḥ — una cosa; na — no; kathañcit — de ninguna manera; punaḥ — de nuevo; pratyupalabhyate — se encuentra; tasmÄt — por lo tanto; sarva-sattva — por todas las entidades vivientes; parihá¹›tÄ â€” abandonada; ÄsÄ«t — fue.


Texto

Más allá del océano de agua dulce hay una región que es tan ancha como la zona comprendida entre el centro del monte Sumeru y los límites de la montaña Manasottara; habitan en ella muchos seres vivos. A partir de ahí, y hasta la montaña Lokaloka, se extiende una región hecha de oro. Debido a su dorada superficie, refleja la luz como un espejo, y cuando un objeto físico cae en ella, no se lo puede volver a percibir jamás. Por esta razón, esa dorada región ha sido abandonada por todas las entidades vivientes.

Significado